El presidente Gustavo Petro oficializó el nombramiento de ocho nuevos notarios el pasado 24 de julio de 2026, en un paquete que incluye designaciones en propiedad y en provisionalidad para cubrir las vacantes dejadas por funcionarios que alcanzaron la edad de retiro forzoso. La decisión, tomada a pocos días de que concluya el cuatrienio presidencial, pone el foco en la inclusión de la excongresista Karyme Cotes, quien ocupó una curul en la Cámara de Representantes por el departamento de Sucre durante el periodo 2022-2026 y fue una firme defensora de las reformas sociales impulsadas por el Ejecutivo, así como un apoyo clave para la candidatura presidencial de Iván Cepeda.
Dentro de este grupo de nombramientos, Karyme Cotes fue designada como notaria sexta interina de Medellín, en reemplazo de Roberto Cháves Echeverry, quien salió del cargo por cumplir la edad de retiro forzoso. La exrepresentante, que es abogada de la Corporación Universitaria del Caribe y especialista en Derecho Administrativo de la Universidad Pontificia Bolivariana, suma a su trayectoria política haber sido diputada de Sucre y docente de Derecho. Junto a ella, otros perfiles ligados a campañas electorales, estructuras regionales y al oficialismo del Pacto Histórico fueron seleccionados para ocupar las vacantes, tanto en Medellín como en Barranquilla, aunque no todos los puestos especifican el municipio de destino.
Cuestionamientos por vínculos políticos
El nombramiento de Cotes no está exento de polémica. El abogado Abelardo de la Espriella la señaló públicamente de haber «comprado votos» para el senador Iván Cepeda, una acusación que la excongresista rechazó de manera categórica, calificándola de calumniosa. Hasta la fecha, no existe registro de una decisión judicial o administrativa que haya dado curso a esa denuncia, lo que mantiene el caso en el terreno de las acusaciones políticas. La cercanía de Cotes con el círculo del presidente Petro y su respaldo activo a las banderas del Gobierno, incluyendo su apoyo a la candidatura de Cepeda, refuerzan la percepción de que estos nombramientos responden a un reparto de cuotas en los últimos días de la administración. La notaría de Medellín, que ahora ocupará en provisionalidad, se suma así a una serie de designaciones que, según críticos, priorizan la lealtad política sobre el mérito técnico en un momento de transición gubernamental.











