La médica colombiana Mar Aldana encendió las alarmas sobre una nueva tendencia estética que circula en redes sociales: los denominados “péptidos milagrosos”, productos que prometen desde quemar grasa hasta rejuvenecer la piel, pero que en muchos casos carecen de registro sanitario y respaldo científico. En un video publicado recientemente en sus cuentas de TikTok e Instagram, la doctora comparó estos compuestos con los biopolímeros, sustancias que durante años se aplicaron en procedimientos estéticos y que terminaron causando graves complicaciones de salud en cientos de pacientes en Colombia y otros países.
Con un tono irónico, Aldana advirtió que la comercialización de estos péptidos está repitiendo el mismo patrón de desinformación y falta de controles que caracterizó al fenómeno de los biopolímeros. “¡Bienvenidos! De los mismos creadores de los biopolímeros llega la reta y los péptidos milagrosos. Sí, esos que prometen quemar grasa, aumentar músculo y rejuvenecerte, pero que muchas veces ni siquiera cuentan con registro sanitario ni mucho menos respaldo científico”, señaló la médica en su publicación.
La advertencia de la experta
La profesional de la salud subrayó que la diferencia más preocupante con los biopolímeros radica en que, mientras aquellos fueron aplicados bajo engaños o información incompleta, ahora las personas están decidiendo voluntariamente inyectarse sustancias de origen y composición desconocidos. “A diferencia de los biopolímeros, que en muchos casos fueron aplicados bajo engaños o información incompleta, aquí las personas están decidiendo inyectarse sustancias que no sabemos realmente qué contienen, quién las fabricó o si cumplen estándares de calidad”, afirmó Aldana.
“No porque diga péptido significa que sea seguro. Un péptido es simplemente una molécula. Lo importante es cuál es, para qué sirve, qué evidencia tiene y si está aprobada para su uso”.
Mar Aldana, médica colombiana
La alerta se produce en un contexto de creciente comercialización de productos estéticos y de rendimiento físico a través de plataformas digitales, donde los controles sobre el origen y la evidencia científica de los compuestos suelen ser mínimos o inexistentes. Aldana insistió en que el término “péptido” no es sinónimo de seguridad o eficacia, y llamó a los ciudadanos a informarse antes de someterse a cualquier procedimiento o consumo de estas sustancias, recordando el doloroso precedente de los biopolímeros que afectó a cientos de colombianos con secuelas irreversibles.












