Ideam alerta: probabilidad de El Niño supera el 95% y recomiendan ahorrar energía

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Ante el regreso del fenómeno de El Niño y el aumento de temperaturas que ya se siente en todo el territorio nacional, expertos en eficiencia energética y entidades como el Ideam han difundido una serie de recomendaciones clave para que hogares y empresas reduzcan su consumo eléctrico y eviten tanto apagones como facturas desbordadas. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales estima que la probabilidad de que El Niño se mantenga e incluso se intensifique a partir de septiembre supera el 95%, lo que convierte la optimización del uso de la energía en una prioridad inmediata.

Las medidas propuestas abarcan desde ajustes sencillos en la climatización hasta cambios tecnológicos en iluminación y electrodomésticos. Una de las sugerencias más impactantes es regular el termostato del aire acondicionado entre 22 y 24 grados centígrados, lo que puede generar un ahorro de hasta el 30% en el gasto energético. En iluminación, sustituir bombillas incandescentes o fluorescentes por tecnología LED representa una reducción de hasta el 60% del consumo. Además, los llamados “consumos fantasma” —la energía que siguen consumiendo los aparatos en modo de espera o apagados pero enchufados— pueden representar entre el 5% y el 10% de la factura eléctrica, por lo que se recomienda desconectar los dispositivos que no se estén usando.

Recomendaciones prácticas para el hogar y la empresa

Entre las acciones domésticas sugeridas se encuentran aprovechar al máximo la luz natural durante el día, instalar sensores de movimiento para encendido automático, apagar las luces en espacios vacíos, lavar con cargas completas y secar la ropa al sol en lugar de usar secadoras eléctricas. También se aconseja planchar en una sola sesión para no tener que precalentar la plancha varias veces, mantener en buen estado los sellos de la nevera y ubicarla en lugares ventilados, lejos de fuentes de calor. Para las empresas, el panorama exige un enfoque más estructurado: monitoreo en tiempo real del consumo, auditorías energéticas periódicas, mantenimiento preventivo —que incluye limpieza de filtros y termografía para detectar fugas térmicas— y, como inversión a mediano plazo, la instalación de paneles solares o sistemas de baterías.

Otra recomendación transversal, válida tanto para hogares como para oficinas y fábricas, es elegir electrodomésticos y equipos con etiqueta energética A++ o superior. Este tipo de dispositivos, aunque pueden tener un costo inicial más alto, generan ahorros sostenidos a lo largo de su vida útil y reducen la presión sobre el sistema eléctrico nacional en temporadas críticas como la que se avecina.

“La eficiencia energética no es solo una opción ecológica, sino una necesidad económica y de seguridad para el país. Cada kilovatio que dejamos de consumir evita inversiones en nueva generación y mitiga el riesgo de racionamientos”, indicaron voceros del Ideam en su más reciente comunicado.

Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam)

Con el termómetro en ascenso y la demanda de electricidad disparada por el uso de ventiladores, aires acondicionados y electrodomésticos, las autoridades insisten en que la responsabilidad es compartida entre ciudadanos, empresarios y gobierno. La combinación de pequeñas acciones diarias, como apagar un cargador desconectado o ajustar el termostato, puede marcar la diferencia entre un invierno sin sobresaltos y una temporada de apagones. En un país donde El Niño es un visitante recurrente, la cultura del ahorro energético se vuelve, más que una recomendación, una herramienta de supervivencia para el bolsillo y la estabilidad del sistema.

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