La comediante María Camila Fonseca Llanos, conocida artísticamente como Macafolla, se encuentra en el centro de una fuerte polémica tras emitir comentarios considerados despectivos hacia los 18.677 niños que fueron víctimas de reclutamiento forzado por parte de las extintas Farc-EP, según datos de la Jurisdicción Especial para la Paz. Los señalamientos se dieron durante su show de comedia La Megacárcel, transmitido en el canal de YouTube Sancocho Trifásico, y fueron difundidos masivamente en redes sociales, generando una ola de rechazo por parte de dirigentes políticos y organizaciones de víctimas.
Durante la presentación, Fonseca interpretó a su personaje Micky Ávila, una sátira de la periodista y excandidata presidencial Vicky Dávila que representa a una reportera de ultraderecha con ideas misóginas. En ese contexto, la comediante se refirió de forma despectiva a los menores reclutados, lo que desató la indignación. La congresista del Pacto Histórico Laura Daniela Beltrán, conocida como Lalis, salió en defensa de Macafolla al alegar que el clip viral fue editado de manera malintencionada, aunque esto no ha calmado las críticas de sectores que consideran inaceptable cualquier burla sobre una tragedia humanitaria de esa magnitud.
El contexto de la comediante
Macafolla es abogada de profesión y ejerció durante tres años antes de dedicarse por completo a la comedia. Su personaje Micky Ávila nació como una crítica a ciertos discursos políticos y mediáticos, y la llevó a ganar el Premio Jaime Garzón por su cobertura satírica de las elecciones presidenciales de 2026. En entrevista con El Espectador, la comediante relató que su carrera dio un giro cuando Alejandro Riaño, creador de Juanpis González, la contactó para participar en un especial electoral. “Hicimos un montón de entrevistas y empecé a emocionarme mucho, a burlarme de la idiosincrasia que tenemos, pero siempre con un personaje como medio periodístico (…) Ahí me llamó Alejandro Riaño, que es Juanpis González, y me dijo: ‘Voy a hacer un en vivo de las elecciones y quiero que seas mi corresponsal en calle’”, recordó Fonseca. La comediante también ha confesado momentos de incomodidad con los límites de la sátira: “Recuerdo que hice un monólogo de por qué las mujeres deberíamos renunciar a nuestros derechos y dejar de insistir. Empecé a decir unas cosas tan horribles que se me aguaron los ojos de saber que hay personas que creen eso. Y no pude seguir”.
«Hicimos un montón de entrevistas y empecé a emocionarme mucho, a burlarme de la idiosincrasia que tenemos, pero siempre con un personaje como medio periodístico (…) Ahí me llamó Alejandro Riaño, que es Juanpis González, y me dijo: ‘Voy a hacer un en vivo de las elecciones y quiero que seas mi corresponsal en calle’».
María Camila Fonseca, comediante Macafolla, en diálogo con El Espectador
La controversia se enmarca dentro del proyecto La Megacárcel, creado por el comediante Camilo Díaz, conocido como Culotauro, y ha puesto de nuevo sobre la mesa los límites del humor político en Colombia. Mientras unos defienden el derecho a la sátira, otros exigen responsabilidad por parte de los artistas al abordar temas sensibles como el reclutamiento forzado de menores, una de las heridas más profundas del conflicto armado.












