Luna pasará a cuarto menguante el 5 de agosto y a luna nueva el 12

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La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) informó que la Luna alcanzará la fase de cuarto menguante el próximo miércoles 5 de agosto, mientras que la luna nueva será el miércoles 12 de agosto, según el calendario lunar correspondiente a la primera quincena de agosto de 2026. Estas fases forman parte del ciclo visible desde la Tierra, donde nuestro satélite natural muestra una porción distinta de su cara cada semana, un fenómeno que ha sido observado y aprovechado por la humanidad desde tiempos ancestrales.

Durante el cuarto menguante, también conocido como último cuarto, la Luna sale alrededor de la medianoche y se pone al mediodía, ofreciendo una vista donde parece medio iluminada, aunque en realidad solo se observa una cuarta parte de su superficie total. En contraste, la luna nueva ocurre cuando el satélite se sitúa entre la Tierra y el Sol, iluminándose únicamente su cara oculta, por lo que sale y se pone junto con el Sol y solo es visible durante el día. Esta fase representa una excelente oportunidad para los astrónomos aficionados que deseen observar el cielo oscuro sin la interferencia de la luz lunar.

Distancia y temperaturas extremas en la superficie lunar

La NASA también proporcionó datos sobre la distancia variable de la Luna a la Tierra durante esta semana: al comienzo del período, el 31 de julio, se encontraba a 395.834 kilómetros, mientras que al final, el 12 de agosto, la distancia se reducirá a 373.990 kilómetros. Esta variación se debe a que la órbita lunar no es un círculo perfecto, sino una elipse, lo que provoca que la distancia fluctúe constantemente. En cuanto a las temperaturas en la superficie lunar, el ecuador puede alcanzar 121 grados Celsius durante el día y descender a 133 grados bajo cero después del anochecer. La temperatura más baja registrada por la NASA en cráteres polares es de 246 grados Celsius bajo cero, lo que evidencia las extremas condiciones climáticas de nuestro satélite, que carece de una atmósfera densa y posee solo una exosfera incapaz de retener o distribuir la energía solar.

Un calendario milenario con aplicaciones actuales

El calendario lunar ha sido utilizado por diversas culturas a lo largo de la historia para determinar fechas religiosas, festividades, actividades agrícolas y de pesca. El conocimiento de las fases lunares sigue siendo relevante en la actualidad para estos fines, así como para la planificación de observaciones astronómicas y la comprensión de los fenómenos que ocurren en el espacio cercano a la Tierra. La información proporcionada por la NASA permite a los interesados seguir el ciclo lunar y apreciar cómo nuestro satélite, pese a su aparente familiaridad, es un mundo de contrastes extremos que continúa fascinando a científicos y público en general.

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