Judicializan a cinco por asesinato de embarazada y robo de su bebé en Cali

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Cinco presuntos integrantes de la banda delincuencial «Los Santa» fueron judicializados por el feminicidio de María Camila Potosí, una joven de 23 años que cursaba un embarazo de ocho meses y cuyo cuerpo fue hallado con signos de violencia extrema el 20 de julio de 2026 en el río Meléndez, en el corregimiento de La Buitrera, suroccidente de Cali. La investigación, a cargo del CTI de la Fiscalía, la Policía Nacional y la Policía Metropolitana de Santiago de Cali, estableció que la víctima desapareció el 16 de julio y que el crimen fue planeado para robar a la bebé que gestaba, una niña que había sido programada para nacer el 10 de agosto. Entre los procesados se encuentran Yulieth Angulo, señalada como la presunta coordinadora del plan, y los alias «Kevin», «Nitson», «Edwin» y «Juan José» (también conocido como «JJ»), quienes habrían participado en el homicidio, la extracción forzada del bebé por cesárea clandestina y el ocultamiento del cuerpo.

Los hechos ocurrieron en la comuna 18 de Cali, específicamente en los barrios Polvorines, Meléndez y Altos de Santa Elena, donde las autoridades hallaron los restos de la menor, identificada como Alahia. Según la reconstrucción de las autoridades, Yulieth Angulo habría ganado la confianza de María Camila para llevarla hasta un lugar apartado, donde alias «Kevin» y «Edwin» la atacaron con un arma cortopunzante, causándole heridas mortales en cabeza, pecho y cuello. Posteriormente, alias «Juan José» transportó el cuerpo hasta el río Meléndez, a unos seis kilómetros del barrio Polvorines, mientras que la bebé fue extraída mediante una cesárea rudimentaria. Los restos de la recién nacida fueron encontrados en Altos de Santa Elena, luego de que uno de los capturados indicara a la Policía el lugar exacto donde los había abandonado.

Una investigación que evitó la fuga de los implicados

La Policía Nacional, bajo la dirección del general William Rincón, mantuvo vigilancia sobre Yulieth Angulo desde el inicio de las pesquisas, pero no se procedió a su captura hasta contar con las pruebas suficientes para detener a todos los implicados y evitar que escaparan. Dos de los sospechosos intentaban salir del país, lo que aceleró las órdenes de captura. Las cámaras de seguridad de la comuna 18 y del barrio Meléndez captaron a Yulieth y a María Camila juntas el día de la desaparición, lo que permitió seguirlos hasta la escena del crimen. Uno de los detenidos fue aprehendido en el municipio de Andalucía, mientras que los demás fueron capturados en Cali y trasladados a la Sijín en el suroriente de la ciudad para su judicialización. Los cargos imputados incluyen desaparición forzada, secuestro simple agravado, feminicidio agravado y ocultamiento de material probatorio.

«Uno de los capturados después indicó a las autoridades el lugar donde se encontraban los restos de la bebé»

General William Rincón, director de la Policía Nacional

La hipótesis principal sostiene que el móvil del crimen fue un plan armado para robar a la bebé y sostener un falso embarazo, con una posible alianza entre Yulieth Angulo y la banda «Los Santa», dedicada a homicidios y microtráfico en la comuna 18. Aunque se investiga si la menor murió durante el ataque a su madre o después de la cesárea clandestina, peritos judiciales señalaron que la criatura tenía altas posibilidades de vivir al momento de la extracción, pues contaba con 36 semanas de gestación, aunque un neonato en esas condiciones podía sufrir problemas respiratorios, muerte cerebral o infecciones derivadas de una cesárea rudimentaria. El abandono del cuerpo cerca del agua, según los expertos, evidencia improvisación en la etapa posterior del crimen, en lugar de un intento efectivo de borrar huellas.

El caso causó indignación nacional, en una semana donde fueron asesinadas otras siete mujeres en Colombia, y puso en el centro del debate la violencia de género y los riesgos que enfrentan las mujeres embarazadas en contextos de criminalidad. La Personería de Cali, citando al Instituto Nacional de Medicina Legal, confirmó que los restos hallados en Altos de Santa Elena correspondían a la bebé, aunque la madre de María Camila, identificada como Alba Rubi Gómez, manifestó no haber sido notificada oficialmente. Por ahora, las autoridades han descartado la existencia de una red especializada en trata de menores, y continúan las investigaciones para determinar si hay más implicados en este macabro suceso que conmocionó a Colombia.

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