Un duro golpe sacude el sector industrial colombiano. La papelera Propal, una de las empresas más emblemáticas del país y filial del Grupo Carvajal, anunció el 31 de julio de 2026 la suspensión de sus operaciones y la solicitud de liquidación judicial, un hecho que desató un cruce de acusaciones entre el presidente Gustavo Petro y el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), Bruce Mac Master, quienes desde sus trincheras se responsabilizan mutuamente por el cierre de la compañía. La decisión, tomada en una asamblea extraordinaria de accionistas, se fundamenta en que la empresa ya no cumple con la hipótesis de negocio en marcha, lo que llevó a presentar formalmente la solicitud ante la Superintendencia de Sociedades bajo la Ley 1116.
La planta de Propal, ubicada en Guachené, Cauca, se enfrenta a un proceso de liquidación que, según estimaciones, podría durar entre 18 y 24 meses. La empresa atribuye su colapso a un deterioro sostenido del mercado, caracterizado por precios bajos, la revaluación del peso colombiano y un aumento significativo de los costos de producción, factores que hicieron inviable continuar con las operaciones. Las cifras respaldan esta dramática situación: en 2025, los ingresos de la compañía fueron de 475.830 millones de pesos, una caída del 51,3 % en comparación con los 977.062 millones de pesos registrados en 2024. Aunque en 2025 reportó una utilidad de 23.088 millones de pesos, esta pequeña ganancia no logra ocultar las pérdidas previas, que ascendieron a -177.296 millones de pesos en 2024 y a -32.459 millones de pesos en 2023. Este desplome financiero se agravó con el cese de operaciones en su planta de Yumbo el 11 de abril de 2025, un anticipo del desenlace final.
El cruce de responsabilidades
El presidente de la Andi, Bruce Mac Master, no tardó en reaccionar al anuncio, calificándolo como «el más doloroso ejemplo de varios de los flagelos que sufren los industriales en Colombia». En una declaración que no dejó lugar a dudas, Mac Master señaló directamente al Gobierno Nacional, afirmando que «un Gobierno inconsciente de la responsabilidad que tiene con el sector productivo y trabajadores» es el culpable de la quiebra. Según el dirigente gremial, «la ideología de que ‘las empresas aguantan todo’ primó sobre todas las otras decisiones», y enumeró factores como la inflación «populista», una política energética que generó «riesgos y costos inmanejables» y «tasas impositivas impagables», además de la desprotección frente a la competencia desleal, especialmente de China.
«El cierre de Propal es el más doloroso ejemplo de varios de los flagelos que sufren los industriales en Colombia»
Bruce Mac Master, presidente de la Andi
La respuesta del presidente Gustavo Petro no se hizo esperar. Al día siguiente, el 1 de agosto, el mandatario arremetió contra Mac Master en sus redes sociales, afirmando que «con su oposición rabiosa e irracional el señor Bruce ayudó a la quiebra de Propal». Petro fue más allá y señaló a la política monetaria del Banco de la República como la verdadera responsable del descalabro. «Es la alta tasa de interés del Banco de la República, manejado por la oposición a mi gobierno, la que revalúa exageradamente el peso, atrayendo especuladores golondrina. La que ha quebrado a Propal es la Junta directiva del Banco de la República y su cómplice es el flamante director de la Andi que no sabe que es una política de industrialización», sentenció el jefe de Estado.
«Es la alta tasa de interés del Banco de la República, manejado por la oposición a mi gobierno, la que revalúa exageradamente el peso, atrayendo especuladores golondrina. La que ha quebrado a Propal es la Junta directiva del Banco de la República y su cómplice es el flamante director de la Andi que no sabe que es una política de industrialización»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
En medio de la controversia, que se da en el contexto del fin del mandato de Petro y el inicio del gobierno de Abelardo de la Espriella, el presidente defendió su gestión afirmando que su gobierno propició la creación del mayor número de empresas y trabajadores industriales y que la exportación industrial que más creció fue la de vehículos eléctricos. Además, advirtió que algunos decretos del nuevo gobierno «implican el estado de conmoción interior» y podrían poner en riesgo los avances industriales. Mientras tanto, la suerte de Propal y sus trabajadores queda en manos de la Superintendencia de Sociedades, en medio de un debate que expone las profundas fracturas entre el sector productivo y el poder Ejecutivo, y que deja en el aire preguntas sobre el futuro de la industria colombiana.












