Imprevistos en vuelos costaron entre $250.000 y $1.000.000 a pasajeros

Compartir en redes sociales

Las cancelaciones y retrasos de vuelos en Colombia están aumentando el costo real de las vacaciones, al obligar a los viajeros a asumir gastos imprevistos que pueden oscilar entre 250.000 y más de 1.000.000 de pesos por persona, según alertó Luz Doris Bustamante, country manager de Universal Assistance. La temporada de mitad de año, con una movilización proyectada de seis millones de pasajeros entre el 5 de junio y el 6 de julio de 2026, y el crecimiento sostenido del tráfico aéreo —más de 13.800.000 pasajeros en el primer trimestre de 2025, un 3,5% más que en el mismo periodo del año anterior— han hecho que los imprevistos operativos se conviertan en un factor recurrente que golpea tanto el bolsillo como la experiencia turística.

Factores como la alta demanda, la expansión de rutas internacionales, las condiciones climáticas y la congestión operativa en los aeropuertos del país han incrementado la frecuencia de demoras y cancelaciones. Colombia opera actualmente alrededor de 387 rutas aéreas regulares con unas 40 aerolíneas, lo que expone a un número creciente de viajeros a esperas prolongadas y cambios de itinerario de última hora. El efecto, según la compañía de asistencia, alcanza tanto el gasto total del viaje como la percepción de la experiencia turística, especialmente en temporadas altas como la de mitad y fin de año.

Costos imprevistos y nuevas necesidades de protección

Los gastos no presupuestados que enfrentan los pasajeros incluyen noches adicionales de hotel, reprogramación de conexiones, alimentación, transporte extra y la pérdida de actividades turísticas ya pagadas. En rutas nacionales, estos imprevistos pueden sumar entre 250.000 y 800.000 pesos por viajero, mientras que en destinos internacionales superan el millón de pesos. Para ponerlo en contexto, el precio promedio de un tiquete aéreo nacional ronda entre 250.000 y 350.000 pesos por trayecto, lo que significa que un contratiempo puede duplicar o triplicar el costo total del pasaje. “Hoy la conversación sobre protección en viajes ya no se limita a la salud del viajero. También incluye la capacidad de responder ante eventos operativos como retrasos y cancelaciones, que se han vuelto más frecuentes en temporadas de alta movilidad aérea”, señaló Luz Doris Bustamante.

Alternativas y recomendaciones para viajeros

Frente a este panorama, las compañías de asistencia al viajero están ampliando su enfoque más allá de la cobertura médica tradicional. Servicios como “VIP Delay” permiten el acceso a salas VIP en aeropuertos cuando el vuelo presenta demoras de más de 60 minutos, ofreciendo alimentos e internet mientras se reanuda la operación. En caso de cancelaciones, la normativa permite la devolución del dinero, aunque en destinos internacionales las alternativas suelen ser más costosas y limitadas durante la temporada alta. “Eso ha hecho que más viajeros enfrenten esperas prolongadas o cambios de itinerario de última hora. El efecto alcanza tanto el gasto total del viaje como la percepción de la experiencia turística”, concluyó Universal Assistance. Para quienes planeen volar en las próximas semanas, contar con un seguro que cubra disrupciones operativas puede ser la diferencia entre unas vacaciones arruinadas y una solución oportuna.

Sigue leyendo