Una jornada de alta tensión en las cocinas de MasterChef Celebrity terminó con un momento de profunda vulnerabilidad para Iván Marín, quien rompió en llanto al finalizar el reto creativo. El comediante, conocido por su humor inagotable, no pudo contener la emoción al comprobar el resultado de su plato junto a Tuto Patiño, en medio de una dinámica marcada por las críticas de Lina Tejeiro y la presión por demostrar sus capacidades culinarias.
Todo comenzó cuando Lina Tejeiro manifestó abiertamente su preferencia por no trabajar con Iván Marín, generando reacciones entre el grupo de concursantes. La actriz no fue la única en expresar reservas: Milena López también externó su descontento al señalar que ya había cocinado con él en dos ocasiones. “Yo aquí sí estoy haciendo un poquito de fuerza porque yo ya he cocinado dos veces con Iván y yo como: ‘Oye, compañeros, ayúdenme también, cocinen ustedes también con Iván’. No puedo cargar con Iván yo siempre”, dijo la presentadora, reflejando el ambiente de presión que rodeaba al comediante.
La decisión de cocinar solo
Ante este panorama, Claudia Bahamón, presentadora del programa, consultó directamente a Iván Marín si prefería asumir el reto en solitario. Su respuesta fue contundente: “Eh, sí, para demostrarle a Lina que sí puedo”. Sin embargo, Tuto Patiño se ofreció como compañero y adoptó una actitud de apoyo incondicional. “A todo el mundo le puede salir el tiro por la culata. Entonces, me encantó que me hayan puesto con Marín”, declaró el concursante, quien confió en el trabajo en equipo.
El reto no estuvo exento de dificultades. Durante la preparación, Iván Marín sufrió dos cortes que requirieron la intervención de paramédicos. Sumado a las críticas constantes por sus limitados conocimientos culinarios —que él mismo reconoce—, la jornada se convirtió en una verdadera prueba de resistencia. “Ellos se burlan de mí por mis pocos conocimientos culinarios y, pues, sería absurdo de mi parte desconocerlo”, había manifestado el comediante antes del reto.
El desahogo final
Al ver el plato terminado, Marín no pudo contener las lágrimas. “Me pongo muy feliz cuando nos dicen manos arriba y veo que está como lo planeamos. Me hace llenar de mucha emoción al ver que estoy haciendo cosas que nunca me imaginé ser capaz de realizar”, expresó visiblemente conmovido. El llanto fue interpretado como una mezcla de alegría e incredulidad por haber logrado un resultado que superó sus propias expectativas.
“Mire lo que presentamos”
Iván Marín, concursante de MasterChef Celebrity
Belén Alonso, otra de las concursantes, le brindó un consejo cargado de cariño: “Lo único que te voy a invitar a ti, Iván, es que dejes a un lado lo que la gente diga y que piense y que te valga… Mira, te tienes que bañar todos los días con un poquito de mantequilla”. Marín, fiel a su estilo, respondió con una frase que aprendió en el colegio para blindarse ante las críticas: “Soy de palo, no oigo nada. Soy de palo, no oigo nada. Y lo voy a aplicar, de verdad”.
Las redes sociales reaccionaron de inmediato al momento de vulnerabilidad del comediante, destacando su honestidad y esfuerzo en medio de la presión del reality de Canal RCN. El episodio dejó en evidencia no solo las tensiones internas de la competencia, sino también la capacidad de los concursantes para transformar la adversidad en aprendizaje.












