La influenciadora colombiana Luisa Fernanda W inició en mayo de 2024 un proceso de eliminación de varios de sus tatuajes con láser, incluyendo uno que dedicó a su expareja fallecida Fabio Legarda, como parte de un proceso espiritual y de cierre de etapas. La creadora de contenido compartió la noticia a través de sus redes sociales, generando reacciones mixtas entre sus seguidores, y actualizó el avance de las sesiones el pasado 5 de agosto, confirmando que la mayoría de los diseños han respondido bien al tratamiento.
Según explicó la influenciadora, la decisión responde a un compromiso personal con Dios y a la necesidad de cerrar ciclos tanto por el fallecimiento de Legarda en 2019 como por su nueva etapa familiar junto al cantante Pipe Bueno, con quien tiene dos hijos. El procedimiento se realiza con láser Q-switched, un método que fragmenta la tinta en partículas diminutas y requiere varias sesiones, siendo algunos colores más resistentes que otros. Luisa describió el dolor de las sesiones como “un latigazo caliente, un quemón impresionante” y reveló que antes de iniciar el tratamiento se realizó una prueba de embarazo para descartar riesgos.
Un proceso espiritual y de despedida
“Cerrar esta etapa y despedirme de algunos tatuajes me generó mucha nostalgia, pero en mi corazón sabía que era momento de hacerlo. Como les conté, voy a borrarme casi todos; los del cuello prefiero dejarlos para otras sesiones”, expresó la influenciadora en sus publicaciones de Instagram. Agregó que no se trata solo de decisiones pasadas, sino que también es un proceso espiritual: “La verdad le pedí a Dios mucha sabiduría y discernimiento para tomar esta decisión”.
La eliminación del tatuaje dedicado a Fabio Legarda, quien fue su pareja hasta su trágica muerte, fue uno de los puntos que más controversia generó. Ante las críticas de algunos usuarios que cuestionaron la medida, Luisa defendió su postura explicando que se trata de un pacto personal con Dios y que respeta las creencias de los demás. “Uno de los compromisos que tenía con Dios era borrarme los tatuajes. Yo respeto en lo que usted crea o no crea, yo en mis publicaciones nunca he dicho que tatuarse sea una falta de Dios”, sostuvo, antes de añadir: “Yo me quedo sorprendida de cómo las personas a veces critican el proceso de otras”.
“No es solo por las decisiones que tomé en el pasado, también es un proceso espiritual para mí. La verdad le pedí a Dios mucha sabiduría y discernimiento para tomar esta decisión”
Luisa Fernanda W, influenciadora
A pesar de las reacciones divididas en redes sociales, donde algunos la apoyaron y otros criticaron la eliminación del recuerdo de Legarda, la influenciadora se mantiene firme en su decisión. Hasta el pasado 5 de agosto, había completado dos sesiones de láser y reportó que los tatuajes “van superbién”, aunque reconoció que el diseño apodado “el cerdicornio” ha sido el más difícil de remover. Los riesgos del procedimiento incluyen hinchazón, ampollas y posibles cicatrices, y no siempre se logra una eliminación completa, pero Luisa confía en que, con el paso de las sesiones, podrá cumplir su meta de desprenderse de casi todos los tatuajes que alguna vez marcaron su piel.












