El abogado del presidente Gustavo Petro, Alejandro Carranza, reveló que su relación con la representante Gloria Arizabaleta, presidenta de la Comisión de Acusación de la Cámara, se limitó a encuentros estrictamente jurídicos y que rechazó tajantemente actuar como intermediario político, lo que finalmente desembocó en una denuncia por presunto chantaje. Según Carranza, la congresista le habría planteado negociar para evitar una suspensión del mandatario antes de las elecciones, propuesta que él calificó como un intento de presión ilegítima.
En entrevista concedida antes del viaje del presidente a Nueva York, Carranza detalló que hubo un total de cuatro encuentros con Arizabaleta: dos iniciales —un almuerzo y un desayuno—, un tercero casual en las oficinas del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) y una cuarta reunión que motivó la denuncia. El abogado explicó que su función se circunscribía a la representación judicial del jefe de Estado y que en ningún momento aceptó ser puente entre el Gobierno y la presidenta de la Comisión de Acusación, órgano que investiga al presidente.
“Mi labor era jurídica, no política”
Carranza sostuvo que desde los primeros contactos, Arizabaleta le solicitó que sirviera de enlace con el Ejecutivo, petición que él rechazó de inmediato. “Solamente hubo dos encuentros iniciales en los que ella me invitó a almorzar y me pidió que sirviera de puente entre el Gobierno del presidente y ella”, relató el abogado. En la cuarta reunión, según su versión, la representante habría ido más allá al plantear la necesidad de negociar para evitar una suspensión presidencial programada una semana antes de las elecciones. “Lo que ella necesitaba era que negociáramos, porque iba a haber una suspensión del presidente, porque iba a haber una votación una semana antes de las elecciones”, afirmó Carranza.
“Mi labor era jurídica, no tenía nada que ver con la política ahí”
Alejandro Carranza, abogado del presidente Gustavo Petro
Ante la propuesta, Carranza respondió que esa situación no podía manejarse de esa forma y advirtió que el presidente lo consideraría un chantaje. “Lo único que le dije fue que eso no podía ser así, que el presidente seguramente iba a tomar eso como un chantaje”, indicó. El abogado informó de inmediato a Gustavo Petro el martes en la tarde, antes de que el mandatario viajara a Nueva York y antes de que el caso se hiciera público. Carranza aclaró que Petro no conocía los detalles con dos días de antelación, sino que fue notificado justo antes de su partida.
El abogado también precisó que los mensajes de WhatsApp intercambiados con Arizabaleta no incluyeron negociaciones sobre los procesos contra Petro ni contra opositores. Uno de esos mensajes, según relató, trataba sobre una solicitud de compulsa de copias contra el exfiscal Néstor Humberto Martínez. Además, Carranza reveló que la congresista le envió un borrador de una decisión que la Comisión de Acusación pensaba adoptar, documento que él aseguró no haber solicitado ni comentado. “Ni se lo pedí, ni interactué, ni le dije nada”, concluyó el jurista, quien considera que la actitud de Arizabaleta constituye una presión indebida sobre la defensa del presidente.












