Organizaciones sociales de Cali han convocado a una protesta masiva para el próximo 7 de agosto, coincidiendo con la ceremonia de posesión presidencial. La concentración principal se llevará a cabo en el sector de Puerto Rellena, donde los manifestantes expresarán su rechazo a la llegada de De la Espriella a la presidencia, según lo que se desprende de los motivos de la movilización. Aunque no se han revelado nombres específicos de las organizaciones convocantes, se espera que la jornada reúna a diversos colectivos ciudadanos y agrupaciones sociales de la capital vallecaucana.
Las autoridades locales han emitido una advertencia clara frente a esta manifestación: no se permitirán bloqueos de vías ni daños a la propiedad pública o privada durante el desarrollo de la protesta. La fecha elegida, el 7 de agosto, coincide con el acto oficial de transmisión de mando, lo que ha generado un ambiente de tensión en la ciudad, donde se espera que la jornada transcurra sin incidentes mayores, aunque con una fuerte presencia de los organismos de seguridad para garantizar el orden público.
Contexto de la movilización
La protesta se enmarca en un clima de polarización política en el país, donde la llegada de De la Espriella a la presidencia ha generado divisiones entre sectores sociales. Aunque el motivo exacto no ha sido detallado en los comunicados de los organizadores, la convocatoria busca visibilizar el descontento de amplios grupos de la sociedad caleña frente a las políticas que se espera implemente el nuevo mandatario. La concentración en Puerto Rellena, un punto estratégico de la ciudad, pretende ser el epicentro de una jornada de rechazo que, según los organizadores, será pacífica pero contundente.
Por su parte, las autoridades han reiterado que garantizarán el derecho a la protesta, pero dentro de los límites de la ley, y han hecho un llamado a la ciudadanía para que se movilice sin recurrir a la violencia. La fecha del 7 de agosto promete ser un día de alta actividad en Cali, donde la posesión presidencial y la protesta social se entrelazan en un escenario que mantiene en alerta a los organismos de seguridad y a la población en general.












