En una ceremonia que marcó un giro inesperado en la historia política colombiana, Abelardo de la Espriella asumió oficialmente como presidente de la República para el periodo 2026-2030, el viernes 7 de agosto de 2026. El acto protocolario, aprobado por el Congreso, se cumplió en el auditorio Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, con la asistencia de jefes de Estado, delegaciones oficiales y personalidades internacionales. Acompañado por su vicepresidente, José Manuel Restrepo, De la Espriella se convirtió en el primer presidente en la historia reciente sin experiencia previa en cargos públicos, luego de derrotar en la segunda vuelta al entonces candidato oficialista Iván Cepeda.
El triunfo del nuevo mandatario se sustentó en una votación contundente: 12.959.515 votos en la segunda vuelta, equivalentes al 49,66 % del total. En la primera vuelta, celebrada semanas antes, De la Espriella había alcanzado 10.361.499 sufragios (43,74 %), mientras que Iván Cepeda obtuvo 9.688.361 votos (40,90 %). La diferencia final reflejó la capacidad del abogado y empresario bogotano, nacido el 31 de julio de 1978, para capitalizar el descontento con la administración saliente y presentarse como un actor completamente ajeno a la política tradicional.
De la Espriella construyó su candidatura en menos de un año, fundando el movimiento Defensores de la Patria en julio de 2025, con postulados de nacionalismo conservador que calaron en un electorado que demandaba mano dura en seguridad. Su campaña se centró en la autoridad y la oposición frontal al proyecto político del expresidente Gustavo Petro. El término con el que su equipo lo definió durante toda la contienda fue el de «outsider», un perfil que le permitió capitalizar el cansancio ciudadano frente a la clase política tradicional.
Seguridad, soberanía y controversias
En sus primeras declaraciones como presidente electo, De la Espriella dejó clara su prioridad. «La paz no se negocia, se impone», afirmó en diversos actos públicos, defendiendo una postura de seguridad basada en fumigaciones contra cultivos ilícitos, el fortalecimiento de la cooperación militar con Estados Unidos e Israel y la construcción de megacárceles. También propuso la reducción de impuestos, la eliminación del impuesto 4×1000 y la firma de nuevos contratos de exploración petrolera. Su gobierno, según ha adelantado, promoverá una línea dura frente al Gobierno venezolano.
«La paz no se negocia, se impone»
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
No obstante, su llegada al poder no está exenta de polémicas. Organizaciones como la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) han expresado preocupación por acciones judiciales que el nuevo mandatario ha emprendido contra periodistas. Además, ha sido criticado por comentarios considerados machistas, su oposición al aborto y su defensa cerrada de la familia tradicional. En el plano personal, De la Espriella está casado desde 2008 con Ana Lucía Pineda, con quien tiene cuatro hijos.
Su trayectoria profesional incluye la fundación de De la Espriella Lawyers en 2002, un bufete con oficinas en Bogotá, Barranquilla, Medellín y Miami, que representó a figuras como Álex Saab y David Murcia Guzmán, así como a víctimas de violencia de género. También ha incursionado en emprendimientos comerciales, moda, estilo de vida y música, con repertorios italianos. En enero de 2026 recibió el coaval del Movimiento Salvación Nacional, sumando apoyos de otras figuras políticas. Con un discurso de autoridad y un perfil que irrumpe desde afuera del establecimiento, Abelardo de la Espriella inicia su mandato en medio de grandes expectativas y profundas divisiones.












