Un hecho de sangre sacudió la tranquilidad del hospital Camino Universitario Adelita de Char, en el suroccidente de Barranquilla, cuando un sicario logró burlar los protocolos de seguridad del centro asistencial para atentar contra un paciente que se recuperaba de un ataque anterior. La víctima, identificada como Rolando Cantillo Benavides, de 36 años, se encontraba en la Unidad de Cuidados Intermedios a la espera de recibir el alta médica, luego de haber sido baleado semanas atrás en el barrio Los Robles de Soledad.
El ataque ocurrió hacia el mediodía del martes 4 de julio, cuando el agresor, aún no identificado, ingresó al hospital simulando un fuerte dolor abdominal. Esta artimaña le permitió evadir los filtros de seguridad y acceder sin levantar sospechas hasta la habitación donde se encontraba Cantillo Benavides. Una vez dentro, el sicario extrajo un arma de fuego que había logrado ocultar y disparó en dos oportunidades contra la víctima, impactándola en una mano y en la clavícula. Tras cometer el atentado, el hombre huyó del lugar aprovechando la confusión generada.
Investigación en curso por fallas de seguridad
Las autoridades de la Policía Metropolitana de Barranquilla han iniciado una investigación para esclarecer los hechos y dar con el paradero del responsable. Los investigadores analizan las grabaciones de las cámaras de seguridad del hospital y han tomado declaraciones a una persona vinculada al caso, en busca de pistas que permitan establecer la identidad y la ruta de escape del sicario. Paralelamente, se indaga si los antecedentes judiciales de la víctima, que registra anotaciones por los delitos de amenazas y abuso de confianza, tienen relación directa con este nuevo atentado.
El hecho ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de la seguridad en los centros hospitalarios de la red pública de la ciudad. El que un sicario haya podido ingresar armado a un área restringida como la Unidad de Cuidados Intermedios, simulando una dolencia, ha generado una profunda preocupación entre el personal médico y los pacientes. La Policía ha desplegado un dispositivo de seguridad adicional en el hospital mientras se adelantan las pesquisas y ha hecho un llamado a la comunidad para que cualquier información que permita dar con la ubicación del atacante sea suministrada a la línea de emergencia 123.
«Estamos revisando cada detalle de las cámaras y recogiendo testimonios para esclarecer cómo se logró esta violación a la seguridad. No descansaremos hasta dar con este criminal», manifestaron voceros de la Policía Metropolitana.
Rolando Cantillo Benavides, quien ya había sobrevivido a un ataque a bala semanas antes en el municipio de Soledad, fue estabilizado por los médicos del mismo hospital tras recibir los dos nuevos impactos. Su estado de salud es reportado como reservado, pero fuera de peligro, mientras las autoridades trabajan contrarreloj para evitar que el sicario logre escapar de la justicia.









