Abelardo de la Espriella asume la presidencia en Cali con histórico cambio de sede

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En una ceremonia histórica que por primera vez en la historia reciente se realizó fuera de Bogotá, Abelardo de la Espriella asumió este 7 de agosto de 2026 como el nuevo presidente de Colombia en la ciudad de Cali, marcando un giro contundente hacia la derecha en el país. El evento, que congregó a más de mil invitados nacionales e internacionales, contó con la presencia del rey Felipe VI de España, varios presidentes sudamericanos y altos funcionarios del gobierno estadounidense, en medio de un imponente despliegue de seguridad que movilizó a más de 11.000 agentes. La ausencia más notoria fue la del expresidente Gustavo Petro, quien declinó asistir a la investidura de su sucesor.

La jornada comenzó con la llegada de los dignatarios al recinto dispuesto en Cali, una elección que buscó descentralizar el poder simbólico de la capital y que fue interpretada como un gesto de acercamiento a las regiones. Entre los asistentes se destacó una nutrida delegación estadounidense, reflejo de la estrecha relación que De la Espriella ha cultivado con el expresidente Donald Trump, de quien es un aliado declarado. La ceremonia estuvo marcada por un ambiente de tensión controlada, pues simultáneamente se registraron protestas en Cali, Bogotá y Barranquilla convocadas por sectores afines a Petro, quien desde sus redes sociales calificó la jornada como un «adiós a la libertad».

Discurso inaugural y compromisos de gobierno

En su primer discurso como mandatario, De la Espriella delineó una hoja de ruta que rompe con las políticas de su antecesor. El nuevo presidente se comprometió a «derrotar al narcoterrorismo», una frase que resonó con fuerza entre los asistentes y que fue recogida por medios internacionales como CBS News. Anunció el fin de los diálogos de paz con grupos armados ilegales y la adhesión de Colombia al programa «Shield of the Americas», una iniciativa de seguridad regional impulsada por Washington. Como respaldo a estas políticas, Estados Unidos anunció un paquete de ayuda de 1.000 millones de dólares destinado a seguridad y lucha antidrogas, una cifra que subraya el nuevo alineamiento estratégico entre ambos países. En el plano exterior, De la Espriella anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con los gobiernos de Cuba y Nicaragua, marcando un distanciamiento con los regímenes de izquierda en la región.

«Derrotar al narcoterrorismo»

Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia

La cobertura internacional de la investidura fue amplia y destacó el viraje político que representa el nuevo gobierno. Medios como BBC, ABC News, The Guardian, CBS, Fox News, DW, Los Angeles Times, France 24, Euronews y The New York Times cubrieron el evento, cada uno con énfasis en distintos aspectos. Fox News, por ejemplo, se refirió a De la Espriella con el apodo de «El Tigre» y subrayó su alianza con Trump, mientras que The New York Times puso el foco en el fortalecimiento de la alianza militar con la administración estadounidense. Las protestas de los seguidores de Petro, que no lograron empañar la ceremonia, fueron reportadas como una muestra de la profunda polarización que persiste en el país.

Con la asunción de Abelardo de la Espriella, Colombia inicia un nuevo capítulo marcado por un giro a la derecha que promete transformar las políticas internas y externas, en un contexto regional donde varios países han experimentado movimientos similares. La investidura en Cali, más allá de su simbolismo, deja claro que el nuevo gobierno busca marcar distancia con el pasado inmediato y forjar una alianza estratégica con Estados Unidos, mientras enfrenta el desafío de gobernar en medio de una sociedad dividida.

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