En medio de la tragedia que ha sumido a Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4 del pasado lunes 10 de agosto de 2026, un acto de heroísmo y una muestra de instinto de supervivencia han conmovido al país. Rescatistas lograron extraer con vida a un bebé de apenas seis meses y a una persona adulta de entre los escombros de un edificio de apartamentos colapsado en el sur de la ciudad de Cali. Según los reportes de los equipos de emergencia, el adulto, que sería un familiar del menor y cuya identidad tampoco ha sido revelada, protegió al bebé con su propio cuerpo durante el derrumbe. El gesto le costó una lesión en un brazo, pero mantuvo al pequeño a salvo hasta la llegada de los socorristas. El video del rescate, captado por ciudadanos y voluntarios en el lugar, se ha difundido masivamente en redes sociales, convirtiéndose en un símbolo de esperanza en medio de la devastación y generando una oleada de aplausos y lágrimas.
El sismo, registrado por el Servicio Geológico Colombiano (SGC) a las 7:34 de la mañana, tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 96 kilómetros. Su potencia causó graves daños en los departamentos del Valle del Cauca, Caldas, Quindío y Risaralda. En Cali, los puntos más críticos se concentraron en la avenida Roosevelt con calle 43 y la calle 9, donde se reportaron los mayores colapsos estructurales. La Alcaldía de la ciudad, bajo el mando de Alejandro Éder, declaró de inmediato la alerta roja hospitalaria ante la llegada masiva de lesionados y solicitó el apoyo de rescatistas de Bogotá y Medellín para hacer frente a la emergencia. El balance preliminar de la administración municipal reporta 15 fallecidos en la capital del Valle y 380 heridos, mientras que en todo el departamento la cifra de víctimas fatales asciende a más de 27.
El panorama nacional y la incertidumbre
A nivel nacional, las cifras varían y aún son provisionales. Mientras que algunos reportes iniciales hablaban de más de 1.000 fallecidos, organismos de socorro citados en el informe actualizan la cifra de víctimas mortales a más de 130 en todo el país, con más de 500 heridos. El terremoto, considerado una de las mayores emergencias naturales en la historia reciente de Colombia, también ha dejado un saldo de 1.575 viviendas afectadas y 61 edificios colapsados en todo el territorio. Además, se reportan daños en al menos 10 centros de salud, lo que ha complicado aún más la atención a los heridos. Frente a esta situación, el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (Crue) ha coordinado el traslado de pacientes graves a hospitales de otras ciudades para descongestionar los centros asistenciales locales.
El heroico rescate del bebé y su familiar, ocurrido en una jornada marcada por el dolor y la desolación, se ha erigido como un faro de esperanza. Sin embargo, persiste la incertidumbre sobre el estado de salud actual de ambos. Las autoridades han sido cautelosas en no revelar más detalles, mientras los equipos de rescate continúan su ardua labor entre los escombros. El alcalde Alejandro Éder ha manifestado que los operativos de búsqueda siguen en marcha y que las cifras de fallecidos y heridos podrían variar a medida que se avanza en la remoción de los escombros, en una carrera contrarreloj por encontrar más sobrevivientes. La solidaridad de los colombianos se ha manifestado en todos los rincones del país, mientras Cali, herida pero en pie, intenta sobreponerse a la peor catástrofe natural que ha vivido en décadas.










