El expresidente Gustavo Petro solicitó formalmente al Senado de la República autorización para salir de Colombia durante un año, con el propósito de atender compromisos personales, sociales, políticos y académicos. La carta, fechada el 10 de agosto de 2026, fue dirigida a la mesa directiva de la corporación y a su Secretaría General, invocando el numeral 3 del artículo 173 de la Constitución Política y el artículo 323 de la Ley 5 de 1992, en cumplimiento de lo dispuesto por el artículo 196 de la Carta Magna.
La solicitud surge del mandato constitucional que prohíbe al jefe de Estado o a quien haya ocupado la Presidencia a título de encargado salir del país sin permiso del Senado durante el año siguiente al cese de sus funciones. Petro, quien concluyó su mandato presidencial en agosto de 2026, busca que su petición sea sometida a discusión y votación en la plenaria más próxima de la cámara alta.
Los fundamentos legales de la solicitud
El artículo 196 de la Constitución colombiana establece de manera explícita que quien haya ejercido la Presidencia de la República no puede ausentarse del territorio nacional sin la autorización del Senado durante el año siguiente a la finalización de su cargo. Para respaldar su petición, Petro también se ampara en el numeral 3 del artículo 173 de la Constitución y en el artículo 323 de la Ley 5 de 1992, normas que regulan la facultad del Senado para otorgar licencias de salida del país a exmandatarios. El proceso se encuentra en curso, a la espera de que la mesa directiva del Senado programe la discusión en plenaria.
“En cumplimiento con el artículo 196 de la Constitución Nacional de Colombia dar permiso durante la vigencia de un año para atender compromisos fuera del país de carácter personal, social, político y académico durante todo el año consiguiente al ejercicio de mis funciones como Presidente de la República.”
Gustavo Petro, expresidente de Colombia
La decisión ahora queda en manos del Senado, que deberá analizar y votar la solicitud del exmandatario. De ser aprobada, Petro podrá viajar libremente por un año sin restricciones constitucionales. La noticia cobra relevancia en el contexto inmediato del fin de su mandato, ocurrido en agosto de 2026, y marca un paso en la transición política del país, donde el expresidente busca mantener una agenda internacional que combina intereses académicos, políticos y personales.










