El terremoto de magnitud 7,4 grados que sacudió Colombia el lunes 10 de agosto de 2026 dejó hasta el momento 202 fallecidos y más de 1.600 heridos en todo el territorio, mientras las autoridades reportan una preocupante ola de saqueos y robos en las zonas más afectadas, especialmente en Cali y Pereira. En medio de las operaciones de rescate, cuando organismos de socorro y voluntarios buscaban sobrevivientes entre los escombros, sujetos aprovecharon el caos para sustraer pertenencias de vehículos estacionados y viviendas, generando indignación en las redes sociales.
Videos difundidos en plataformas como X y TikTok se viralizaron rápidamente. El creador de contenido vallecaucano Juan Felipe Marín compartió imágenes que muestran a personas retirando objetos de áreas golpeadas por el desastre, incluyendo alcancías llenas de monedas, lo que provocó comentarios como «Hasta las alcancías se estarían llevando». Otro video grabado en Pereira muestra a un hombre dentro de un automóvil estacionado siendo descubierto y retirado por vecinos. Las autoridades no han confirmado arrestos ni la identidad de los implicados, pero atribuyen los hechos a delincuentes comunes que actúan al amparo de la emergencia.
Mientras rescatistas y familias buscan a sus seres queridos, decenas de usuarios en redes sociales exigen mano dura. «No tienen nada de misericordia», escribió un usuario anónimo, mientras otro pidió «darle de baja a unas rata asquerosa de esas y pasarlo como víctima del terremoto». Algunos comentarios politizaron el hecho, señalando a «los desagradables petristas caleños», aunque sin evidencia que vincule los robos con grupos políticos.
Militarización de 40 zonas estratégicas en Cali
Ante la gravedad de la situación, el presidente Abelardo De La Espriella se reunió con el alcalde de Cali, Alejandro Eder, para coordinar medidas de seguridad. Como resultado, se dispuso el despliegue de 1.400 uniformados: 1.000 efectivos del Ejército Nacional patrullando de manera constante y 400 soldados adicionales enviados tras la reunión presidencial. En total, 40 zonas estratégicas de la capital vallecaucana fueron militarizadas para prevenir nuevos saqueos y proteger a los habitantes. Las autoridades han insistido en reportar cualquier hecho sospechoso, mientras continúan las labores de rescate enfocadas en salvar vidas y brindar apoyo a las familias damnificadas en Cali, Pereira, Armenia y Quibdó, las ciudades más golpeadas por el sismo.










