En medio del pánico que generó el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia, una mujer dio a luz durante la evacuación del Hospital Carlos Holmes Trujillo en Cali, alrededor de las 8:00 de la mañana. Laura Camila, la madre, llevaba aproximadamente cuatro horas de trabajo de parto cuando el movimiento telúrico obligó a desalojar las instalaciones y vivió un momento que calificó como una «bendición».
Las autoridades del hospital confirmaron que la emergencia obligó a evacuar a todo el personal y pacientes por el riesgo que representaban las máquinas en movimiento. Laura Camila, quien ya se encontraba en labor de parto, fue sacada en camilla con la pijama puesta hacia el punto de encuentro, un parqueadero administrativo, donde ocurrió el alumbramiento asistido por el equipo médico que la acompañó durante toda la emergencia.
Testimonio de la madre en medio del caos
La madre relató su experiencia con crudeza, describiendo cómo el parto se precipitó en medio del sismo. «Ya me habían llevado al burro a parir cuando comenzó el terremoto. Me tuvieron que sacar así, con la pijamita arriba, pa’ afuera, a parir», declaró Laura Camila. Agregó que el primer pujo le dio ya en el exterior, donde fue asistida de inmediato: «El primer pujo me dio afuera. Yo salí con la pijama, me agaché y, cuando lo hice, me dieron la camilla. Los enfermeros estaban con sábanas y yo ahí, puje que puje».
«Todo el mundo preocupado por el terremoto y las doctoras preocupadas por mí y mi bebé»
Laura Camila, madre
La gerente del hospital, Sandra Velásquez, destacó el caso como una muestra de la capacidad de respuesta del equipo de salud, que mantuvo la atención prioritaria a la madre a pesar de la emergencia general. Tanto Laura Camila como su bebé se reportaron en buenas condiciones tras el parto, y la madre fue trasladada a urgencias posteriormente cuando las condiciones lo permitieron.
Balance de la emergencia y atención a víctimas
Mientras el hospital calificó el nacimiento como un milagro en medio de la catástrofe, el sismo de magnitud 7,4 dejó un saldo trágico en varias regiones del país. Medicina Legal reportó haber recibido 202 cuerpos, de los cuales 122 han sido identificados, en localidades como Manizales, Pereira, Cali, Buga, Tuluá, Buenaventura y Quibdó.
La Fiscalía habilitó puntos de atención especiales en Palmira y Tuluá, en el Valle del Cauca, para orientar a los familiares de las víctimas y facilitar la entrega de los cuerpos identificados. En Palmira opera un equipo especializado con dos fiscales y sus asistentes, y se informó que las personas que acudan al reclamo de los cuerpos deben presentar la cédula de ciudadanía original, una fotocopia y el registro civil que acredite el parentesco con la víctima.
Laura Camila, mientras tanto, reflexiona sobre lo ocurrido y el significado que tendrá para su hijo. «Una bendición grande y va a ser un gran testimonio de mi hijo», afirmó, mientras el hospital confirmó que tanto ella como el recién nacido se encuentran estables y fuera de peligro.










