El ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, recorrió el barrio Lleras, en la comuna 3 de Buenaventura, y confirmó la magnitud de la tragedia que dejó el terremoto del 10 de agosto en este sector palafítico. Según el funcionario, más de 800 viviendas quedaron prácticamente destruidas, mientras numerosas familias permanecen viviendo bajo carpas improvisadas, en medio de escombros y con graves necesidades de asistencia básica. «Hemos podido observar los estragos materiales que produjo el terremoto», declaró Lara, quien insistió en que la situación demanda una respuesta humanitaria inmediata y sostenida por parte del Estado.
Durante su visita, el ministro inspeccionó personalmente los daños estructurales que afectan a este barrio de fuerte arraigo comunitario e identidad histórica, construido tradicionalmente sobre palafitos. Aunque reconoció que la Gobernación y la Alcaldía ya han respondido con algunas acciones, fue enfático en advertir que se necesita mucho más apoyo. «Hay familias viviendo bajo carpas. Y allí se requiere una atención humanitaria de urgencia», afirmó el jefe de la cartera política, al tiempo que señaló que el terremoto también causó estragos en escuelas, estaciones de Policía e infraestructura militar de la región.
Reconstrucción con participación comunitaria
Lara Restrepo explicó que el Gobierno nacional evalúa la declaratoria de emergencia para asignar recursos destinados a albergues, comida, baños portátiles y la recuperación de la infraestructura pública. El modelo de reconstrucción, dijo, debe combinar las soluciones de vivienda que aportará el Ministerio de Vivienda con la entrega de materiales para quienes decidan permanecer en el territorio. El presidente ya trabaja en el diseño de esa estrategia junto con los ministros de Vivienda y Educación, y el propio Lara insistió en que la planeación no puede hacerse desde un escritorio, sino con la participación activa de la comunidad. «La respuesta del Estado tiene que adaptarse a esa realidad y a lo que quiere la gente», señaló.
«Nosotros recibimos la olla completamente raspada»
Rodrigo Lara Restrepo, ministro del Interior
En medio del anuncio de reconstrucción, el ministro también se refirió a la difícil situación fiscal que enfrenta el Gobierno nacional. Lara afirmó que recibieron un déficit estructural y un manejo «irresponsable» de las entidades por parte de la administración anterior, y por eso planteó la necesidad de hacer un ajuste severo del gasto. «Cortar grasa, no cortar gasto social de ninguna manera, pero sí cortar grasa, que es burocracia, politiquería y corrupción», manifestó. Según el funcionario, una de las tareas más importantes del presidente es diseñar la respuesta para la reconstrucción y evitar que los corruptos se roben los recursos destinados a las víctimas del terremoto.
Como referentes institucionales para el proceso de reconstrucción, Lara mencionó el modelo del FOREC, utilizado en el Eje Cafetero tras el terremoto de 1999, y el Fondo de Adaptación, que ha intervenido en zonas afectadas por desastres naturales. Los daños en estaciones de Policía e infraestructura militar serán atendidos con recursos del Ministerio del Interior y del Fonsecon. Mientras tanto, las familias del barrio Lleras siguen a la espera de una respuesta concreta, bajo carpas y con la incertidumbre de no poder regresar a sus hogares destruidos. La urgencia, como lo advirtió el ministro, no admite demoras.










