Monseñor Angelo Accattino fue designado como nuevo Nuncio Apostólico en Colombia por el Papa León XIV, asumiendo la representación pontificia ante las autoridades civiles y la Iglesia local. El nombramiento, formalizado el 15 de agosto, lo convierte en embajador extraordinario y plenipotenciario de la Santa Sede, con inmunidad diplomática, y tendrá su residencia oficial en Bogotá, en el barrio Teusaquillo sobre la Carrera 15.
Accattino, quien nació el 31 de julio de 1966 y fue ordenado sacerdote en 1994, ingresa al cargo tras el traslado de monseñor Paolo Rudelli, quien culminó su servicio en marzo para asumir como Sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado en el Vaticano. El nuevo nuncio ya había formado parte de la misión pontificia en Colombia previamente, lo que le otorga un conocimiento del contexto local, y llega en un momento de especial sensibilidad, apenas cinco días después de un terremoto que afectó diversas regiones del país.
Un contexto de emergencia y llamado a la unidad
El sismo, que impactó a cuatro capitales, dejó un saldo de 289 fallecidos, 4.187 heridos y 143 desaparecidos, según las cifras oficiales. Frente a esta tragedia, el Papa León XIV manifestó su cercanía a la población colombiana, pidiendo solidaridad y oración. En este escenario, la llegada de Accattino busca fortalecer los lazos entre la Iglesia local y el Vaticano, en medio de desafíos sociales y eclesiales que requieren una atención prioritaria.
«Da la bienvenida al nuevo nuncio y se compromete a acompañarlo en su labor de ‘unión y comunión’ con el Papa»
Monseñor Francisco Múnera, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia
La Conferencia Episcopal expresó su respaldo total y disposición a fortalecer la colaboración con la Santa Sede, destacando el rol del nuncio como embajador del Papa, quien además de ser decano del cuerpo diplomático, tiene funciones clave en el acompañamiento de procesos eclesiales, la defensa de la paz y la libertad religiosa, y el nombramiento de obispos. Accattino, con un doctorado en Derecho Canónico y una trayectoria que incluye destinos en las nunciaturas de Trinidad y Tobago, Perú, Estados Unidos, Turquía, y como Nuncio en Bolivia en 2017 y Tanzania en enero de 2023, asume el cargo con la misión de impulsar la unión y comunión eclesial en un país que enfrenta una doble emergencia: la reconstrucción tras el terremoto y la consolidación de su tejido social.










