El dólar estadounidense cerró la jornada del 17 de agosto en 3.131,8 pesos colombianos, registrando una leve caída del 0,05% frente al cierre anterior de 3.133,52 pesos, según datos de Dow Jones. Esta variación se inscribe en una tendencia bajista de dos días consecutivos que refleja tanto la debilidad global del dólar como factores locales que han impulsado una apreciación sostenida del peso colombiano en lo que va de 2025.
En el acumulado semanal, la divisa estadounidense presenta una disminución del 0,11%, mientras que en términos interanuales la caída alcanza el 17,94%. La volatilidad actual del tipo de cambio se sitúa en 6,54%, muy por debajo del referente de 13,74%, lo que sugiere un comportamiento relativamente estable en el mercado cambiario colombiano. Este escenario se produce en un contexto donde el índice DXY, que mide el valor del dólar frente a una cesta de monedas internacionales, ha caído un 9% en el mismo período.
Factores detrás de la apreciación del peso
El peso colombiano acumula una apreciación del 14% frente al dólar durante 2025, un movimiento que responde a múltiples variables. Por un lado, la debilidad global de la moneda estadounidense, acentuada por las tasas de interés de la Reserva Federal, que se mantienen en el rango de 3,50% a 3,75%. Por otro lado, el mercado anticipa posibles incrementos en la tasa de intervención del Banco de la República, actualmente en 9,25%, lo que haría más atractivos los activos en pesos. A esto se suma el flujo constante de remesas y la incertidumbre fiscal tras el recorte en la calificación soberana de Colombia, aunque el Gobierno ha tomado medidas para contener una depreciación mayor.
El Grupo Cibest de Bancolombia proyecta que el tipo de cambio promedio para 2026 se ubicará en 3.878 pesos por dólar, un nivel considerablemente más alto que la cotización actual, basándose en la persistencia de la debilidad global del dólar, las expectativas de alzas locales y los riesgos asociados al proceso electoral en Colombia. No obstante, la tendencia reciente muestra un peso fortalecido, lo que beneficia a importadores y sectores endeudados en dólares, pero presiona a exportadores y al turismo receptivo.
El mercado cambiario colombiano opera con monedas de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, estas últimas retiradas parcialmente por falsificación, mientras que las de 500 y 1.000 son bimetálicas y sus diseños aluden a la biodiversidad del país, incluyendo especies como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama. La dinámica del dólar continúa siendo seguida de cerca por analistas y agentes económicos, a la espera de nuevos datos macroeconómicos y decisiones de política monetaria que puedan definir la trayectoria de la moneda en las próximas semanas.










