El actor y presentador colombiano Tuto Patiño conmovió al país al revelar, durante su participación en el programa ‘MasterChef Celebrity’, transmitido por el Canal RCN, que padeció el síndrome de Guillain-Barré, una grave enfermedad neurológica que lo dejó completamente paralizado y estuvo a punto de dejarlo sin caminar. En un emotivo relato, Patiño compartió los detalles de su lucha contra esta condición que afectó sus nervios y redujo drásticamente su movilidad, llevándolo a una situación límite que superó gracias a una combinación de tratamientos médicos, fisioterapia intensiva, el apoyo incondicional de su familia y su fe religiosa.
El artista, conocido por su carisma en la televisión colombiana, narró cómo los primeros síntomas surgieron de manera inesperada, con pérdida de sensibilidad y fuerza, hasta que la enfermedad lo postró en una cama de hospital. Durante más de dos años, Patiño vivió una parálisis que inició desde el cuello hasta los pies, y en el momento más crítico de su hospitalización, que se extendió por 13 meses, solo conservó la movilidad de su cabeza. “Yo fui una persona discapacitada desde el cuello hasta los pies y el médico me dijo en ese momento que no había una cura para esa enfermedad”, confesó el actor, visiblemente afectado al recordar aquellos momentos de incertidumbre y dolor.
Un proceso de rehabilitación marcado por la fe y el amor maternal
La recuperación de Tuto Patiño no fue un camino sencillo. En sus declaraciones en el programa de cocina, el actor destacó que la clave para superar esta prueba estuvo en su fortaleza interior y en la convicción de que la fe podía mover montañas. “Con la ayuda de Dios, con la ayuda de mi berraquera, siendo un niño aún paralizado de tobillos, rodillas, cintura, brazos y después quedar solo con la movilidad del cuello durante más de dos años (…) Sentí que la llave de esto la tenía en la mano y la tiene en la fe de lo que ustedes crean; yo creo mucho en Dios, porque desde que yo estaba en la camilla y viví en el hospital 13 meses y yo todos los días le decía al man (Dios): ‘Yo solo quiero que usted me deje jugar futbol’”, expresó Patiño, dejando entrever la fuerza de su espíritu.
Pero más allá de su propia determinación, Patiño quiso rendir un homenaje a la mujer que fue su pilar durante toda la enfermedad: su madre. En un gesto que ha conmovido a las audiencias, el actor reveló que ella permaneció a su lado incondicionalmente durante un año y medio, sentada en una simple silla de plástico. “Le agradezco a Dios y a mi superhéroe, que es mi mamá, que en una silla de plástico duró un año y medio al lado mío y me decía todos los días: ‘Papito, si su cabeza le ordena que usted puede, se lo juro que en menos de lo que canta un gallo usted va a volver a caminar’”, recordó Patiño, con la voz entrecortada por la emoción. Este testimonio, que ha generado una ola de empatía y apoyo en redes sociales, ha servido para visibilizar una enfermedad poco conocida y para enviar un mensaje de esperanza a quienes enfrentan situaciones similares.










