En un contundente golpe contra el microtráfico en el centro de Bogotá, la Policía Metropolitana capturó a cinco presuntos integrantes del Grupo de Delincuencia Común Organizado Lucifer, una estructura que operaba expendios de droga en bienes que se encontraban bajo medida de extinción de dominio. El operativo, que movilizó a más de 300 uniformados, se concentró en el barrio La Favorita, en la localidad de Los Mártires, donde fueron intervenidos diez inmuebles conocidos como ‘pagadiarios’. La organización criminal, que delinquía en este sector, habría generado rentas criminales estimadas en cerca de cinco millones de pesos diarios.
Entre los capturados se encuentra alias La Negra, señalada por las autoridades como la presunta administradora de la estructura, encargada de dosificar las sustancias, manejar el dinero y controlar las finanzas ilegales. Junto a ella fueron detenidos alias Vicente, Mechas, Gafas y El Viejo, quienes estarían vinculados directamente con la venta de estupefacientes en la zona. Durante el operativo, la Policía incautó cerca de 1.300 dosis de marihuana, bazuco y cocaína, así como más de tres millones de pesos en efectivo. También fueron decomisadas un arma traumática y varias armas cortopunzantes que eran utilizadas para la seguridad de los puntos de venta.
Inmuebles bajo extinción de dominio seguían siendo usados para el narcotráfico
Un dato que llama la atención en este caso es que dos de los diez inmuebles intervenidos tenían medidas de extinción de dominio desde 2018 y estaban bajo la custodia de la Sociedad de Activos Especiales. A pesar de esta condición legal, estos lugares continuaban siendo utilizados para el tráfico de estupefacientes, lo que evidencia la capacidad de la organización para mantener el control de los puntos de venta. Los inmuebles contaban con sistemas de seguridad sofisticados, como puertas reforzadas, ventanas blindadas y chapas especiales, diseñados para dificultar los operativos policiales. Se estima que en cada uno de estos ‘pagadiarios’ podían habitar más de 100 personas, sumando un total de más de mil ocupantes en los diez lugares intervenidos.
Las autoridades confirmaron que los cinco capturados presentan anotaciones en los sistemas judiciales por delitos como fuga de presos, hurto, violencia intrafamiliar, tráfico de estupefacientes, amenazas, lesiones personales y violencia contra servidor público. Ahora deberán responder ante la justicia por los delitos de concierto para delinquir y tráfico de estupefacientes. Frente a la posibilidad de que otros grupos criminales intenten ocupar el territorio dejado por la banda Lucifer, el Brigadier General Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, advirtió que “seguramente otros expendedores van a querer venir a tomar el expendio que ellos tenían”. En ese sentido, la Policía anunció que mantendrá una presencia permanente en el sector para evitar que la zona vuelva a ser controlada por estructuras dedicadas al microtráfico.










