Después de tres días de intensa búsqueda, las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo de Sandy Astrid Sereny Ruiz, de 59 años, quien se encontraba desaparecida desde el pasado lunes festivo tras el choque de dos lanchas en el embalse de Tominé, en Cundinamarca. La mujer, reconocida como una querida ciudadana de Guatavita, viajaba en una de las embarcaciones junto a otras cuatro personas —cuatro adultos y un menor de edad— cuando, alrededor de las 11:39 de la mañana, se produjo la colisión que la dejó atrapada bajo el agua. Mientras que tres ocupantes fueron rescatados con hipotermia y otros lograron salir a la superficie por sus propios medios, Sandy Astrid no pudo emerger, desencadenando un operativo que movilizó a 42 integrantes de organismos de socorro durante 72 horas.
Las investigaciones preliminares apuntan a que una de las lanchas se habría enredado con una cuerda utilizada para una actividad acuática, lo que habría provocado el accidente en el sector del Club La Marina, en el municipio de Guatavita. Equipos de buzos de la Armada Nacional, Bomberos de varios municipios —entre ellos Chipaque, Mesitas del Colegio, Chocontá, Villa Pinzón y Sopó—, la Defensa Civil, la Policía y la Sijín participaron en la búsqueda, empleando tecnología como GPS, ecosonda y sonar para rastrear el fondo del embalse. Las inmersiones, de aproximadamente diez minutos cada una, se realizaron con relevos programados para maximizar la efectividad. Durante las labores, los rescatistas encontraron una estructura metálica en el lecho del lago que inicialmente generó expectativas, pero que resultó ser una caneca.
Confirmación del hallazgo y reacciones oficiales
Fue el miércoles, al mediodía, cuando los equipos de rescate lograron ubicar y recuperar el cuerpo sin vida de Sandy Astrid Sereny Ruiz. Inmediatamente, el cadáver fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación para la inspección técnica correspondiente, mientras que el ente acusador asumió la investigación para esclarecer el tiempo, modo y lugar del incidente.
«Con profundo dolor, quiero informar a toda nuestra comunidad y a la opinión pública que después de un gran trabajo de búsqueda logramos encontrar el cuerpo de nuestra querida ciudadana, hija de Guatavita. Queremos extender un abrazo de solidaridad, de condolencia a toda su familia, a todos sus seres queridos y por supuesto, agradecer el trabajo tan impresionante que se hizo durante estos tres días en articulación de instituciones», declaró con visible pesar el alcalde de Guatavita, Aldemar Cortés González.
Aldemar Cortés González, alcalde de Guatavita
El embalse de Tominé, un destino recurrente para la recreación y los deportes acuáticos, se convirtió en el escenario de esta tragedia que enluta a la comunidad de Guatavita y a los familiares de la víctima. Mientras las autoridades continúan recabando pruebas para determinar las causas exactas del choque, el operativo de búsqueda —coordinado entre entidades locales y nacionales— deja en evidencia la rápida articulación institucional, aunque no pudo evitar el desenlace fatal. La Fiscalía deberá ahora establecer si existieron fallas en las medidas de seguridad o responsabilidades penales en el accidente que, en cuestión de segundos, cambió la vida de cinco personas que disfrutaban de un día festivo en el agua.










