Volcán Puracé mantiene alerta naranja y registra columnas de ceniza de hasta 2.300 metros

Emisión del 18 de agosto a las 5:25 p.m. Servicio Geológico Colombiano (Cámara El Púlpito). Optimización de resolución mediante IA
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Aunque en las últimas 24 horas se evidenció una disminución en la frecuencia de las emisiones de ceniza, la energía de los pulsos expulsados alcanzó una mayor altitud

Según el más reciente reporte oficial del Servicio Geológico Colombiano (SGC), el volcán Puracé —perteneciente a la cadena volcánica Los Coconucos— registró una columna de emisión que alcanzó los 2.300 metros sobre la cima.

El nivel de alerta se mantiene inalterable en Naranja, lo que clasifica al complejo como un volcán con cambios importantes y sostenidos en sus parámetros de monitoreo.

Caída de ceniza en veredas de Puracé

De acuerdo con el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán, entre la tarde del martes y el mediodía de este miércoles 19 de agosto se contabilizaron cuatro emisiones de ceniza (tres de ellas con confirmación visual mediante cámaras de monitoreo).

Pobladores y vigías comunitarios reportaron precipitación y acumulación de material volcánico en al menos tres veredas del municipio de Puracé:

  • Cristales
  • Loma Linda
  • Alto de Anambío

Comportamiento sísmico y geoquímico

El análisis instrumental revela que la dinámica interna sigue dominada por fluidos magmáticos e hidrotermales:

  • Incremento en tremor (TR): Se identificó un aumento en el nivel de energía de las señales de tremor volcánico entre las 10:41 a. m. y las 12:30 p. m. de hoy.
  • Gases y deformación: Las concentraciones de dióxido de azufre ($SO_2$) continúan marcadamente por encima del promedio histórico del volcán, al tiempo que persiste el incremento de dióxido de carbono ($CO_2$) en el suelo y el proceso deformativo lento en el sector entre los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga.
  • Fracturamiento de roca (VT): Mantuvo registros bajos en número y magnitud a 1 km bajo el cráter.

No bajar la guardia

El SGC fue enfático al advertir que fluctuaciones o caídas momentáneas en algunos indicadores no representan una estabilización del sistema volcánico. Para considerar una transición hacia alerta Amarilla se requiere un periodo prolongado de evaluación donde todos los parámetros converjan hacia líneas de base seguras.

Las autoridades reiteran el llamado a la población y turistas de abstenerse totalmente de aproximarse a las zonas de cráter de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, así como a las cuencas y cabeceras de los ríos nacientes, ante el riesgo inminente de emisiones intempestivas, expulsión de fragmentos balísticos (rocas incandescentes) y eventuales flujos de lodo (lahares)

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