Un juzgado de Medellín suspendió provisionalmente disposiciones clave del programa Medellín Convive la Noche, frenando la facultad de bares y discotecas para acceder a extensiones de horario. La medida, adoptada por el Juzgado Dieciséis Administrativo Oral, responde a una demanda presentada por Fernando Antonio Fuentes Perdomo y la Asociación de Comerciantes de Griles de Medellín (Asogriles), quienes cuestionan la legalidad de la delegación de funciones desde la Alcaldía hacia la Subsecretaría de Gobierno Local y Convivencia. En concreto, el fallo suspende artículos del Decreto 1070 de 2021 que permitían a esa dependencia aprobar, rechazar o desvincular establecimientos del programa y otorgar la extensión de horarios, al considerar que podría vulnerarse el principio de legalidad.
El programa Medellín Convive la Noche, impulsado por la Secretaría de Seguridad y Convivencia, busca equilibrar el desarrollo económico de la vida nocturna con la convivencia ciudadana, ofreciendo a bares, discotecas y restaurantes horarios extendidos a cambio del cumplimiento de estrictos estándares normativos, urbanísticos y de formación. Según los parámetros establecidos, en zonas de alta mixtura el horario máximo habitual es hasta las 2:00 a.m., pero los participantes del programa podían extenderlo hasta las 4:00 a.m. de jueves a domingo y vísperas de festivo. En zonas de media mixtura, el límite habitual es la medianoche, con extensión a las 2:00 a.m. toda la semana para los vinculados. No obstante, en zonas de baja mixtura, predominantemente residenciales, no se concede ninguna ampliación.
Impacto en comerciantes y procesos administrativos
La suspensión judicial afecta directamente a unos 1.500 establecimientos nocturnos que hacen parte del programa, así como a 120 procesos administrativos que quedaron en pausa. Para acceder a los beneficios, los comerciantes debían presentar documentación como cédula del representante legal, certificado de registro mercantil, pago de derechos de autor e impuestos, certificaciones de seguridad y salubridad, y verificación de que el local se encuentra en una zona apta según el Plan de Ordenamiento Territorial (POT). La administración municipal, sin embargo, ha buscado calmar los ánimos y aclarar que no se trata de una parálisis total.
«No hay una parálisis administrativa, una pausa por decisión de un juez producto de una acción de alguien en representación de ellos, no de nosotros»
Manuel Villa Mejía, secretario de Seguridad y Convivencia de Medellín
En declaraciones a Telemedellín, el secretario Villa Mejía insistió en que el municipio no es parte de la demanda, sino que esta fue interpuesta por actores externos, y que la prioridad es mantener operativo el programa dentro del marco legal. Anunció que se sentarán con los comerciantes y el equipo interno de la Alcaldía para socializar y garantizar un nuevo procedimiento. Cabe recordar que el fallo señala que la competencia para autorizar ampliaciones de horario debe recaer en una secretaría de despacho, y la segunda instancia en el alcalde, no en la Subsecretaría como se venía haciendo.
Diálogo y posibles soluciones
La administración municipal mantiene un diálogo abierto con los afectados y planea socializar un nuevo decreto para reactivar el programa respetando la legalidad. Mientras tanto, Asobares propuso como solución transitoria mantener horarios de hasta las 4:00 a.m. en zonas de alta mixtura y hasta las 2:00 a.m. en media mixtura, mientras se resuelve el fondo del asunto. El secretario Villa Mejía fue claro en su mensaje: «Nos vamos a sentar con algunos de los comerciantes, partes del equipo interno de la alcaldía, para socializar y para ver cómo garantizar ese nuevo procedimiento en el marco del programa Convive de noche, lo que más nos interesa a nosotros es que ese programa pueda seguir funcionando». La controversia de fondo, sin embargo, toca aspectos de convivencia y límites de ruido, como los 70 decibeles diurnos y 60 decibeles nocturnos establecidos en la Resolución 0627 de 2006 para sectores comerciales, que seguirán rigiendo mientras se define el futuro del programa en los estrados judiciales.










