El expresidente del club Orsomarso SC, Edward Lenis, destapó en una entrevista los detalles del modus operandi de las apuestas ilegales en el fútbol colombiano, luego de que la institución denunciara un intento de soborno a sus jugadores la noche del 19 de agosto. Durante la conversación, realizada al día siguiente, Lenis explicó cómo personas externas contactan a futbolistas jóvenes, aprovechando su «ingenuidad» y su necesidad económica, para ofrecerles dinero por acciones específicas dentro del campo, como una «jugada» o ser «determinantes» en el partido. La denuncia de Orsomarso reabrió el debate sobre la vulnerabilidad de los clubes pequeños y de segunda división, donde los presupuestos son bajos y los jugadores, en su mayoría sub-20, carecen de contratos profesionales o reciben un salario mínimo.
Lenis reveló que el monto ofrecido a un jugador puede superar los 30 millones de pesos colombianos, según los chats que ha visto personalmente. Esta cifra contrasta con la nómina mensual del equipo en 2024, que apenas alcanza los 60 millones de pesos. «Que te llamen a un jugador a ofrecerle 30 millones o más, porque he visto chats donde le ofrecen más plata, por una jugada o ser determinante de un partido», afirmó el exdirectivo. La práctica, señaló, es común en clubes pequeños y de segunda división, donde los salarios son bajos y los jugadores son jóvenes, lo que los convierte en blancos fáciles para los apostadores ilegales.
Denuncia y amenazas
No es la primera vez que Orsomarso enfrenta esta situación. Según Lenis, ya había ocurrido cuando el club estuvo cerca de ascender a la máxima categoría. En esta oportunidad, la denuncia surgió porque un jugador reportó el ofrecimiento, activando el protocolo interno contra apuestas ilegales que posee el club. Tras una reunión con el grupo para tratar el tema, Lenis recibió una llamada amenazante al día siguiente. «Cuando hablé con el grupo, al siguiente día me llamaron con una amenaza porque, seguramente, de esa reunión salió la información de que uno apretaba a los jugadores y me decían que me atenía a las consecuencias ‘si seguía jodiendo a los jugadores’, así tal cual me dijeron», relató.
El exdirectivo explicó que es complicado obtener pruebas del delito, a menos que un jugador muestre un chat o denuncie, y que hasta hace poco esta práctica no estaba tipificada como delito, lo que dificulta la acción legal. Además, destacó el peligro que enfrentan los futbolistas una vez aceptan el trato. «El tema es que ellos, después de que aceptan algo, esta gente los toma y les dice de todo, y luego no saben cómo soltarse porque se sienten amenazados, en peligro la vida de sus personas cercanas y para un muchacho no es fácil de manejar», afirmó Lenis.
«Que te llamen a un jugador a ofrecerle 30 millones o más, porque he visto chats donde le ofrecen más plata, por una jugada o ser determinante de un partido»
Edward Lenis, Expresidente de Orsomarso SC
Frente a esta realidad, Lenis señaló que se busca sensibilizar y acompañar a los jugadores para que no se dejen «seducir por una cifra alta». El club ha implementado un protocolo interno y espera que la denuncia sirva para que las autoridades tomen cartas en el asunto, en un contexto donde el fútbol de segunda división sigue siendo el caldo de cultivo de estas prácticas ilegales.










