Concejo de Bogotá amplía a 150 minutos el tiempo de transbordo en el sistema de transporte

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El Concejo de Bogotá aprobó la ampliación del tiempo de transbordo en el Sistema Integrado de Transporte Público (Sitp) de 125 a 150 minutos, una medida que beneficiará a los usuarios de Transmilenio, TransmiCable y buses zonales. La iniciativa, impulsada por el concejal Rubén Torrado del Partido de la U, ahora espera la firma del alcalde Carlos Fernando Galán para entrar en vigor. Con esta modificación, los ciudadanos dispondrán de dos horas y media desde el ingreso al sistema para realizar hasta dos transbordos sin costo adicional, ya sea en componentes troncales o zonales.

La decisión responde a un deterioro notable en la velocidad operativa del transporte público bogotano. Según datos de la Subgerencia Económica de Transmilenio, divulgados en diciembre de 2024, la velocidad promedio en hora pico de la mañana cayó de 26,8 km/h a 24,9 km/h, lo que representa una reducción del 6,8% entre 2023 y 2024. En la hora pico de la tarde, el descenso fue aún mayor, pasando de 25,64 km/h a 23,8 km/h, una disminución del 7,7%. Este contexto se agrava con la presencia de más de 1.200 frentes de obra activos en la ciudad, que incluyen la Primera Línea del Metro, las troncales de la avenida 68, la Cali, la carrera 7 y diversos puentes. Como consecuencia, el tiempo máximo promedio de transbordo pasó de 103,28 minutos en 2024 a 117,32 minutos en 2025, un aumento de más de catorce minutos que dejaba a muchos usuarios con la ventana anterior de 125 minutos al borde de quedar sin posibilidad de completar sus trayectos sin pagar una nueva tarifa.

Las razones detrás de la ampliación

La ventana de 125 minutos resultaba insuficiente especialmente para los habitantes de las periferias de Bogotá, como Ciudad Bolívar, Bosa, Usme, Rafael Uribe y Kennedy, quienes enfrentan recorridos cada vez más largos debido a las obras y la baja velocidad operativa. El concejal Rubén Torrado explicó que la medida busca aliviar esa presión sobre los usuarios de estratos bajos y medios. «Ahora la ventana de tiempo para los dos transbordos a los que tiene derecho el usuario será de 2 horas y media desde el ingreso al sistema, en cualquiera de los componentes troncales o zonales», afirmó Torrado en declaraciones a los medios. La iniciativa también apunta a reducir la evasión, ya que muchos viajeros optaban por no validar su salida para evitar pagar un nuevo pasaje cuando el tiempo se agotaba.

«Ahora la ventana de tiempo para los dos transbordos a los que tiene derecho el usuario será de 2 horas y media desde el ingreso al sistema, en cualquiera de los componentes troncales o zonales»

Rubén Torrado, concejal de Bogotá (Partido de la U)

Impacto y requisitos para acceder al beneficio

Para acceder a los transbordos gratuitos, los usuarios deben contar con una tarjeta tullave Plus personalizada o la versión Plus Especial, destinada a mayores de 62 años. Estas tarjetas permiten hasta dos viajes a crédito y protección del saldo en caso de pérdida. La medida aplica a todos los medios de pago habilitados en el sistema, incluyendo tarjetas personalizadas, débito, crédito (tanto físicas como virtuales) y el TransMiPass, que ofrece 65 pasajes mensuales por 160.000 pesos colombianos. El valor del pasaje para 2026 se fijó en 3.550 pesos. Además, existen beneficios de gratuidad parcial o total para personas con discapacidad (de 1 a 12 pasajes gratuitos), personas mayores (de 1 a 8) y hogares en situación de pobreza (de 5 a 7), según la clasificación del Sisbén IV. La Alcaldía de Bogotá deberá diseñar un instrumento de divulgación que informe a los usuarios sobre el tiempo restante de la ventana de transbordo desde la última validación, para evitar confusiones. Los interesados pueden consultar los puntos de personalización en el portal de Recaudo Bogotá o llamar a la línea de atención (+57) 6014824304.

Con la firma del alcalde Carlos Fernando Galán, que se espera en los próximos días, la ampliación a 150 minutos se convertirá en una realidad que busca aliviar el bolsillo de millones de bogotanos que dependen del transporte público para sus desplazamientos diarios, en medio de un escenario de obras y lentitud que ha hecho más largos los trayectos.

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