Obispo bendijo oficina de ministra de Minas un día festivo

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En un hecho que ha generado controversia en los círculos políticos y religiosos del país, el obispo Dimas Acuña ingresó el domingo 9 de agosto de 2025 al edificio del Ministerio de Minas y Energía, en horario no laborable, con autorización de la ministra María Nohemí Arboleda Arango, para supuestamente bendecir las instalaciones. La visita ocurrió apenas dos días después de la posesión presidencial del 7 de agosto, en una gestión atribuida al nuevo capellán de la Casa de Nariño, Rodolfo Andrés Londoño de la Espriella, primo del presidente Abelardo de la Espriella.

Según la información revelada por la revista Cambio, la ministra Arboleda gestionó la autorización para que cuatro líderes religiosos ingresaran al sexto piso del edificio, donde se encuentra su despacho. Sin embargo, solo se presentó el obispo Acuña, quien permaneció aproximadamente media hora recorriendo las dependencias, vestido de manera informal y con una estola como único símbolo religioso, acompañado por una funcionaria de confianza de la titular de la cartera. La nómina inicial incluía también al exorcista Robert León Rodríguez Severiche, al sacerdote Ronal Mauricio Pulido Martínez y al predicador Junior Londoño de la Espriella, de los cuales dos son hermanos Londoño de la Espriella, primos del presidente, según confirmaron fuentes de la Casa de Nariño.

Una bendición envuelta en el hermetismo

El objetivo de la visita habría sido una bendición, práctica de la doctrina católica orientada a proteger de influencias malignas, aunque no se confirmaron detalles sobre oraciones, agua bendita o exorcismo. Fuentes citadas por la revista Cambio indican que la gestión fue impulsada desde el entorno del capellán presidencial, pero la ministra y los sacerdotes invitados han optado por guardar silencio. El propio obispo Acuña, a través de un delegado, sugirió que las preguntas se dirigieran al padre Rodolfo Londoño de la Espriella, quien tampoco ofreció explicaciones. Se desconoce si actos similares se repitieron en otras dependencias del Estado o si hubo instrucciones formales del Gobierno para realizar exorcismos.

El episodio se enmarca en el fuerte protagonismo que la religión ha cobrado en la administración del presidente Abelardo de la Espriella, quien ha mostrado públicamente su vínculo con la fe. Desde su designación como capellán de la Casa de Nariño, el padre Rodolfo Londoño ha organizado el retiro espiritual del gabinete y coordina jornadas de oración junto a la primera dama. Los líderes religiosos autorizados para el ingreso pertenecen a la asociación católica carismática Siervos del Espíritu Santo, que promueve prácticas como oraciones de liberación y dones del espíritu, y la Diócesis de Sonsón ha avalado a figuras como el exorcista Rodríguez y al propio capellán Londoño.

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