Una tragedia sacude a la comunidad de Bogotá tras conocerse la muerte de Yenifer García Valencia, una mujer de 33 años que falleció durante una sesión de tatuaje en su propia vivienda, ubicada en el barrio La Resurrección. El hecho ocurrió el sábado 15 de agosto, cuando la víctima, junto a su esposo, contrató los servicios de un supuesto anestesiólogo que, según las investigaciones, era en realidad un auxiliar de enfermería sin la preparación necesaria para administrar medicamentos de uso hospitalario restringido.
De acuerdo con lo revelado por el médico Richard Suárez, especialista en cuidados intensivos y creador de contenido, el falso profesional suministró a la paciente una combinación de midazolam y ketamina, sustancias que solo deben ser aplicadas en entornos clínicos como Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). “Lo malo es que él no esté preparado para enfrentarlos, para resolverlos. Ahí lo que pasó probablemente es que la dosis de ketamina y de midazolam profundizaron tanto a la paciente que hizo un paro respiratorio”, explicó Suárez, quien utilizó una ampolla de midazolam de su lugar de trabajo para ejemplificar su uso en intubaciones y sedaciones profundas.
Sedaciones caseras: una práctica que cobra vidas
Los familiares de Yenifer encontraron en la habitación donde se realizó el procedimiento las ampollas de midazolam y ketamina, fármacos que en Colombia están restringidos a hospitales y clínicas debido a su potencia y riesgo de complicaciones graves. El midazolam se emplea en UCI para sedación, intubación y control de convulsiones, mientras que la ketamina se usa para dolor intenso y sedación. Ambos, administrados sin supervisión médica adecuada, pueden provocar paros respiratorios que requieren reanimación inmediata. El caso se encuentra bajo investigación y se espera el dictamen de Medicina Legal para determinar la causa oficial de la muerte.
“Basta, basta. Pero no le digo basta a los delincuentes que se hacen pasar por anestesiólogos, por médicos especialistas para administrar esto. Le digo basta a ustedes (los usuarios), que en una era de redes sociales, sobre todo, donde hay tanta información, donde hoy en día se diseminan tanto los casos de sedaciones en casas y en lugares no aptos. Y ustedes están viendo la noticia y ustedes siguen creyendo y haciéndose estas cosas en su casa. Por favor, basta.”
Richard Suárez, médico especialista en cuidados intensivos
El médico intensivista advirtió que los auxiliares de enfermería pueden aprender las dosis de estos medicamentos, pero no necesariamente saben cómo reaccionar ante complicaciones como un paro respiratorio. “Soy médico especialista en cuidados intensivos y ahora mismo estoy en la UCI y saqué esta ampollita para mostrárselas. No la tengo en mi casa. Se la aplico a personas para poderlos intubar, porque esto causa sedación. Esto duerme a las personas. Esto también puede parar una convulsión”, afirmó Suárez, quien hizo un llamado a la ciudadanía para no realizar “procedimientos en garaje por ahorrarse unos pesos” ni contratar personal sin verificar su profesionalismo. La muerte de Yenifer García Valencia se suma a una serie de casos que evidencian los peligros de las sedaciones caseras, una práctica que, según las autoridades, sigue en aumento pese a las advertencias médicas.










