La selección Colombia femenina sub-20 emprendió el pasado lunes 26 de agosto un viaje de dos días hacia Polonia, con la ilusión de disputar la Copa Mundial de la categoría, pero la sombra de una posible ausencia de última hora ya se cierne sobre el debut. La travesía, calificada por el entrenador Carlos Paniagua como «supremamente larga», se extenderá hasta la madrugada del 28 de agosto, cuando la delegación nacional pise suelo polaco para ultimar detalles de una preparación que busca dejar atrás su rol de anfitriona en la edición anterior, celebrada en Cali y Bogotá.
La principal preocupación del cuerpo técnico gira en torno a la delantera Maité López, jugadora del Vancouver Rise F.C. de Canadá. La dependencia de los resultados de su club en los playoffs determinará si la atacante se integra al grupo a tiempo para el debut mundialista, programado para el 7 de septiembre frente a Costa Rica. El propio Paniagua explicó que si el Vancouver Rise gana su compromiso, la jugadora podrá unirse al equipo antes del estreno; de lo contrario, su viaje se retrasaría hasta el 6 de septiembre, lo que significaría perderse la primera fecha del campeonato. Este contratiempo se suma al reto logístico de integrar a las 21 convocadas, entre las que se cuentan siete futbolistas que militan en el exterior, como Luisa, Cintia Cabezas, Samantha Rodríguez, Isabel Weiner, Valery Loboa, Mariana Silva y la propia López, además de la capitana Juana Ortegón.
Preparación con amistosos de último momento
Pese a la adversidad del viaje y los retrasos en la llegada de algunas jugadoras por compromisos con sus clubes, el combinado nacional tiene un plan de preparación sobre la marcha. Para ello, han sido programados dos partidos amistosos antes del debut oficial. El primero de ellos será el 30 de agosto contra un club polaco cuyo nombre el entrenador prefirió no precisar. El segundo encuentro de fogueo estaba previsto originalmente contra Estados Unidos, pero la falta de disponibilidad de jugadoras estadounidenses obligó a cancelarlo. Ante este escenario, el rival será Tanzania, en un duelo que se disputará el 1 de septiembre.
«Si Vancouver Rise F.C. gana, podrá unirse antes; si no, viajará el 6 de septiembre y se perderá la primera fecha»
Carlos Paniagua, entrenador de la selección Colombia femenina sub-20
La comunicación constante con los diferentes clubes ha sido una herramienta clave para el cuerpo técnico, que destaca la experiencia internacional del grupo como un activo invaluable, fruto de un proceso sostenido de formación. La capacidad de adaptación y la integración de todas las jugadoras, a pesar de los diferentes calendarios, será puesta a prueba en un Mundial donde Colombia buscará hacer historia, ahora como visitante. El grupo arribará a Polonia con la determinación de llegar en óptimas condiciones al duelo del 7 de septiembre, con la esperanza de que Maité López pueda sumarse lo antes posible a la causa.










