El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, reafirmó su compromiso de construir megacárceles de máxima seguridad en el país y ordenó al director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), Daniel Gutiérrez, recuperar el control de las prisiones, advirtiendo que removerá a los funcionarios que no cumplan con los resultados esperados. El anuncio se produjo durante el acto de reconocimiento de la nueva cúpula militar, encabezado por el mandatario en su calidad de comandante supremo de las Fuerzas Militares, acompañado por el ministro de Defensa, Jorge Mora.
En su intervención, De La Espriella calificó la situación actual de los centros de reclusión como insostenible. «Queridos compatriotas, es lamentable que las cárceles de Colombia hayan dejado de ser centros de reclusión para convertirse en antros, en antros de criminalidad, en universidades del crimen, desde donde se extorsiona, amenaza, se ordenan asesinatos y se dirigen estructuras terroristas», sostuvo el jefe de Estado. El presidente fue enfático al señalar que el país no tolerará más que las prisiones funcionen como núcleos operativos del crimen organizado y que, por el contrario, se revertirá ese fenómeno con acciones concretas.
Megacárceles con participación privada
De La Espriella aseguró que mantiene intacto su compromiso de construir megacárceles de máxima seguridad, un proyecto que se desarrollará con la participación de la empresa privada. «Mantengo intacto mi compromiso de construir megacárceles de máxima seguridad para recluir a los terroristas más peligrosos del país», afirmó el mandatario, quien también instruyó reforzar de inmediato la seguridad en los establecimientos penitenciarios existentes, mientras avanzan los trabajos para las nuevas instalaciones. La iniciativa busca aislar a los líderes de estructuras criminales y evitar que sigan operando desde la cárcel.
«Funcionario que no da resultado, funcionario que sale del Gobierno»
Abelardo De La Espriella, presidente de Colombia
El presidente ordenó al director del Inpec, Daniel Gutiérrez, recuperar el mando en las prisiones de manera inmediata y advirtió que habrá un monitoreo estricto de la labor de todos los funcionarios responsables. «Funcionario que no da resultado, funcionario que sale del Gobierno», sentenció De La Espriella, dejando claro que no habrá espacio para la ineficiencia en su administración. La instrucción presidencial se enmarca en una política de seguridad que rompe con el enfoque del gobierno anterior y marca un regreso a la acción militar directa contra grupos armados ilegales, descartando cualquier posibilidad de diálogo.
Fin a los eufemismos
En su discurso, el presidente fue tajante al establecer la nueva doctrina de su gobierno frente a los grupos armados ilegales. «Que quede muy claro, en este país no hay disidentes, grupos subversivos, ni alzados en armas, mucho menos estructuras con legitimidad política», afirmó De La Espriella, quien ordenó terminar con los eufemismos para referirse a quienes calificó como terroristas. «Son terroristas y así los vamos a tratar. Estará absolutamente prohibido disfrazar con eufemismos la naturaleza de quienes aterrorizan al pueblo a punta de pistola y dinamita», agregó el mandatario.
«Los que quieran abandonar la criminalidad pueden someterse a la justicia a través de los mecanismos establecidos por la ley, pero quienes persistan en la violencia, continúen atacando a Colombia y sigan creyendo que pueden doblegar al Estado mediante el terrorismo, recibirán su merecido en el campo de batalla»
Abelardo De La Espriella, presidente de Colombia
El presidente De La Espriella ofreció una salida a quienes decidan abandonar la criminalidad, pero fue contundente con quienes opten por continuar en la violencia. «Los que quieran abandonar la criminalidad pueden someterse a la justicia a través de los mecanismos establecidos por la ley, pero quienes persistan en la violencia, continúen atacando a Colombia y sigan creyendo que pueden doblegar al Estado mediante el terrorismo, recibirán su merecido en el campo de batalla», advirtió el mandatario. Este anuncio se produce tras una serie de hechos que evidenciaron la pérdida de control en muchos centros de reclusión, situación que el nuevo gobierno busca revertir con mano firme y con la construcción de las megacárceles como uno de los pilares de su política de seguridad.










