Un fuerte debate sobre el lenguaje y la protección de la infancia se desató en Colombia luego de que Antonella Petro, hija del expresidente Gustavo Petro, criticara la decisión del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) de eliminar el uso oficial de la palabra «niña» en su comunicación institucional. La joven, quien recién terminó el colegio y ha incursionado en redes sociales, cuestionó la directriz de la entidad luego de que la directora del Icbf, María Carolina Restrepo Cañavera, defendiera públicamente el uso del término «niñez» como una expresión incluyente. El pronunciamiento de Antonella Petro se viralizó el jueves 26 de agosto, generando una ola de reacciones a nivel nacional a través de plataformas como Instagram y la red social X, antes Twitter.
La controversia se originó cuando el Icbf, bajo la nueva dirección, emitió una directriz para que sus funcionarios y colaboradores eliminaran la palabra «niña» de su lenguaje oficial, promoviendo en su lugar el término «niñez». La directora Restrepo Cañavera explicó que la medida busca una comunicación «clara e incluyente», que ponga en el centro la protección de la niñez, la adolescencia y las familias colombianas. En un comunicado oficial, la entidad aclaró que el concepto de ‘niñez’ comprende a todos los niños, niñas y adolescentes del país, y que incluye los derechos, garantías y protecciones establecidos por la Constitución y la legislación nacional. Sin embargo, la defensa de la directora también generó polémica al preguntar en su cuenta oficial: «Me sorprende tanta preocupación porque supuestamente hablar de ‘NIÑEZ’ invisibiliza a las niñas. ¿Y los niños? Ellos sí pueden ser invisibilizados?».
La crítica de Antonella Petro: «Si no se nombra, no existe»
Antonella Petro respondió con firmeza a la postura del Icbf, argumentando que el lenguaje no es neutral y que suprimir el término «niña» del discurso institucional equivale a desatender los riesgos específicos que enfrentan las menores en el país. En sus publicaciones, la joven sostuvo que las niñas no son «una etapa abstracta del desarrollo» y que requieren una protección reforzada que el término genérico «niñez» no garantiza. «Aunque toda la vida nos han querido hacer creer que cuando dicen la niñez o los niños nos abarca a todos y a todas, no es así. Las palabras abarcan realidades y simplemente si no se nombra, no existe», afirmó. La crítica fue contundente al señalar que las niñas crecen enfrentando violencia, desigualdades y barreras específicas por el simple hecho de ser niñas, y que al dejarlas de nombrar se les quita el foco a los riesgos reales que hay en sus casas, en las escuelas y en los barrios. «Decir niñas no es un capricho. El Estado debe reconocerlas con todas sus letras, porque ese es el primer paso para proteger sus derechos y asegurarse de que no queden envueltas en un término genérico que pretende igualar lo que en la práctica termina siendo profundamente desigual», agregó.
«El lenguaje importa porque pone el foco donde existe una necesidad, una vulnerabilidad o una deuda histórica, y las niñas, por el hecho de serlo, requieren una protección reforzada y una visibilidad que el término genérico ‘niñez’ no necesariamente garantiza».
Antonella Petro, hija del expresidente Gustavo Petro
Por su parte, la directora del Icbf insistió en su postura desde su cuenta oficial de X: «Precisamente hablo de NIÑEZ porque incluye a niñas y niños, a todos, sin excluir a nadie». La entidad, en su comunicado oficial, reafirmó que su misión es la protección integral de la niñez, la adolescencia y las familias de Colombia, sin distinción alguna, y que la directriz busca alinearse con un lenguaje claro y acorde con la naturaleza del Instituto. Mientras tanto, el debate evidenció una profunda división de opiniones en el país, donde organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres y la infancia han señalado la necesidad de visibilizar las desigualdades de género desde la niñez, frente a quienes defienden un lenguaje que consideran más unificador. La polémica, más allá de las palabras, ha puesto sobre la mesa preguntas sobre cómo el Estado reconoce y protege realidades distintas dentro de la misma población infantil. Cargado por el plugin WPS Critíc.










