El arquero de Independiente Santa Fe, Weimar Asprilla, rompió el silencio este martes para aclarar una información que ha dado la vuelta al mundo: su familia no perdió todo en el terremoto de 7,4 grados que sacudió el Chocó el pasado lunes 10 de agosto a las 7:34 de la mañana. En declaraciones a Win Sports, nada más aterrizar en el Aeropuerto El Dorado de Bogotá, el futbolista, nacido en esa región, pidió enfocar la ayuda en quienes sí sufrieron pérdidas totales y agradeció las incontables muestras de apoyo recibidas tras el sismo, cuyo epicentro se localizó en San José del Palmar. “Quiero aclarar que mi familia no perdió todo como se dice. Apenas hubo daños leves en infraestructura, pero no se perdió todo. Hay personas que me están brindando ayuda, pero hay otras que necesitan más eso”, afirmó visiblemente consternado.
La confusión sobre la situación de sus seres queridos se originó por una entrevista que Asprilla concedió a Señal Colombia momentos después del sismo, en la que, con la angustia propia de quien no sabía si sus padres estaban vivos, relató el temor vivido. Medios internacionales malinterpretaron sus palabras y divulgaron que su familia había quedado en la ruina. Sin embargo, el guardameta fue tajante al precisar que su madre ya se encuentra en Medellín y su padre permanece en Bahía Solano, una zona del Chocó que, según su relato, sufrió menos daños que Quibdó. “Tú salir para entreno y no saber si tu papá o tu mamá estaba viva. Ellos corrieron con la suerte de salir a tiempo. Se perdieron muchas cosas materiales, pero para mí en estos momentos lo importante es que ellos están con vida y con salud”, explicó en esa misma entrevista.
Solidaridad y foco en los más necesitados
El futbolista, que se ha consolidado como la revelación en el arco de Santa Fe tras la lesión del titular Andrés Mosquera Marmolejo y que se convirtió en figura mundial y héroe de la clasificación a la Copa Sudamericana tras atajar el último penal en la tanda ante River Plate en el Monumental, utilizó su reciente notoriedad para hacer un llamado a la solidaridad colectiva. Pidió a sus seguidores y a los medios de comunicación redirigir los esfuerzos hacia las comunidades del Chocó que verdaderamente lo han perdido todo.
“Hay personas que necesitan más ayuda que yo. Mi familia está bien y, por fortuna, solo se vieron afectadas algunas cosas materiales”
Weimar Asprilla, arquero de Santa Fe
Con un sismo de magnitud 7,4 y una profundidad de 103 kilómetros que tuvo su epicentro en San José del Palmar, las autoridades aún evalúan los daños en la región. Asprilla, quien se ha convertido en una voz de esperanza y resiliencia, reiteró su gratitud por el apoyo recibido, pero subrayó que su prioridad no son los bienes materiales dañados, sino la vida de sus padres, y que la ayuda humanitaria debe concentrarse en quienes más la requieren en el Chocó.










