Un nuevo incidente de tránsito sacude la imagen del deporte colombiano. En la madrugada del sábado 22 de agosto, el ciclista profesional Egan Bernal, ganador del Tour de Francia 2019, se vio involucrado en un choque lateral con un taxi en la Zona T, uno de los sectores más concurridos por bares y rumba en el norte de Bogotá. Según la versión del conductor del taxi, quien aún no ha sido identificado, Bernal realizó una maniobra repentina hacia la izquierda y luego a la derecha, momento en el que se produjo el impacto. Luego de la colisión, el deportista se habría bajado del vehículo, un Tesla, y posteriormente se retiró del lugar, guardando el automóvil en un parqueadero privado, lo que generó la inconformidad del taxista.
El taxista, visiblemente afectado por lo ocurrido, acusó a Bernal de haber provocado el accidente y de retirarse sin responder por los daños. De acuerdo con su relato, intentó registrar con fotografías y videos el estado de ambos vehículos, pero se encontró con inconvenientes al ser abordado por personas que acompañaban al ciclista. En ese contexto, señaló que uno de los acompañantes presentaba un notorio olor a alcohol, aunque aclaró que no podía afirmar que el propio Bernal estuviera bajo los efectos de bebidas embriagantes. Hasta el momento de las publicaciones consultadas, ni el ciclista ni su entorno han entregado una versión pública de los hechos, lo que ha dejado el caso sin una versión oficial de la contraparte.
Versiones encontradas y acción de las autoridades
Tras el incidente, el taxista regresó al lugar acompañado de uniformados de la Policía de Bogotá. Sin embargo, los agentes le indicaron que no podían intervenir de manera directa debido a que el vehículo de Bernal se encontraba dentro de un predio privado, lo que limitó su capacidad de acción. La inconformidad del conductor del taxi no se centra únicamente en el costo de reparación, sino en la forma en que se manejó el incidente, dejando sensación de impunidad. Caracol Radio confirmó que el deportista era quien manejaba el vehículo particular involucrado, un detalle que hasta ahora no había sido desmentido.
“El taxista aseguró que intentó documentar el accidente con fotos y videos, pero tuvo problemas con las personas que acompañaban a Bernal. Aunque mencionó que uno de los acompañantes olía a alcohol, aclaró que no puede afirmar que Bernal estuviera en ese estado”, se lee en el reporte judicial.
El caso queda aún en desarrollo, a la espera de que Egan Bernal ofrezca su versión o que las autoridades avancen en las investigaciones. Mientras tanto, el accidente en la Zona T se suma a una serie de episodios polémicos que han puesto al ciclista en el centro de la atención pública, más allá de sus logros deportivos.










