Petro alerta que deuda pública llegaría al 66,2 % del PIB en 2027

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El expresidente Gustavo Petro lanzó una dura crítica al nuevo proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027, por un monto de 634,9 billones de pesos, al advertir que su financiamiento se sostiene en un «endeudamiento inusitado» del país y acusar al actual Gobierno de «inexperiencia e improvisación» en el manejo de las finanzas públicas. En un mensaje difundido en su cuenta de X, el exmandatario cuestionó tanto el incremento del gasto como la falta de nuevas fuentes de ingresos para cubrir los rubros adicionales, especialmente los relacionados con la emergencia del terremoto del 10 de agosto.

El proyecto presentado por el Ministerio de Hacienda, encabezado por Miguel Gómez, y el viceministro Juan Sebastián Betancur, asciende a 634,9 billones de pesos, un aumento significativo frente a la propuesta inicial del Ejecutivo que era de 575,6 billones. Según Petro, esta diferencia evidencia que la administración actual no solo incrementa el gasto sino que plantea una perspectiva de insostenibilidad fiscal, manejada exclusivamente a través de más deuda pública. El exmandatario recordó que durante su gobierno la deuda cerró en 57,9 % del PIB en 2026, mientras que para 2027 se proyecta que alcance el 66,2 %, un salto que consideró alarmante.

«Este presupuesto evidencia dos realidades: primero que la fuente de financiación está soportada en un endeudamiento inusitado del país y segundo que incorpora todo el gasto asociado al desastre por el terremoto del 10 de agosto, sin ninguna fuente de financiación distinta al endeudamiento»

Gustavo Petro, expresidente de Colombia

El nuevo presupuesto incluye partidas adicionales para pensiones, salud, universidades, elecciones regionales y el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepec), además del impacto fiscal del terremoto, calculado entre 1,5 % y 2 % del PIB, es decir, entre 30 y 40 billones de pesos. Petro comparó esta situación con la respuesta al terremoto de 1999, cuando se implementaron nuevos ingresos tributarios sin recurrir al endeudamiento como única opción. El exmandatario sugirió que el déficit del Fepec, que requiere 9,6 billones de pesos, podría cubrirse mediante incrementos en el precio interno de la gasolina, tal como ocurrió en su administración.

Entre las cifras que Petro puso en duda, destacó que el servicio de la deuda en su presupuesto para 2027 era de 118 billones de pesos, mientras que el nuevo Gobierno proyecta recursos adicionales para salud por 2 billones y aún tiene pendientes 4,5 billones en salarios de funcionarios públicos. Además, señaló que la nómina de la rama ejecutiva pasó de 99.000 a 108.000 funcionarios, lo que incrementa el gasto recurrente. El exmandatario también criticó que se presenten como un logro las tasas de colocación de TES COP, que en junio y julio se ubicaron en 12,5 % y 12,2 %, respectivamente, cuando ya estaban en niveles similares meses antes.

El proyecto de presupuesto fue devuelto por las comisiones económicas del Congreso para una revisión de cifras y fuentes de financiación, mientras el Gobierno plantea un ajuste fiscal gradual durante cuatro años para contener el crecimiento de la deuda y reducir el déficit primario del 4,4 % al 3,3 % del PIB. Petro también mencionó que el déficit fiscal real calculado por el actual Gobierno es de 8,2 % del PIB, y que el Confis aprobó un recorte y bloqueo presupuestal para 2026 por 21,9 billones de pesos. Asimismo, advirtió sobre los traslados retenidos en AFP a Colpensiones, que superan los 8 billones de pesos, como otro factor que agrava la situación fiscal.

«Muchos discursos, declaraciones y mentiras se dan por los funcionarios del nuevo gobierno, demostrando su inexperiencia e improvisación en el manejo de las finanzas públicas»

Gustavo Petro, expresidente de Colombia

En su crítica, Petro insistió en que la reforma tributaria que propuso en su mandato —con recaudos proyectados de 22 billones en 2027, 32,7 billones en 2028, 34,9 billones en 2029 y 37 billones en 2030— ofrecía una base sólida para financiar el gasto sin depender exclusivamente del endeudamiento. Sin embargo, el nuevo Gobierno ha optado por una estrategia que, a juicio del exmandatario, compromete la estabilidad económica del país a largo plazo.

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