Habitantes del barrio Eduardo Santos, en la localidad de Los Mártires, denuncian un hueco de gran tamaño que mantiene atrapados a camiones, tractomulas y volquetas en una de sus vías principales. Según el concejal de Bogotá, Jesús David Araque, esta problemática, que atribuyen a los efectos colaterales de las obras de la Línea 1 del Metro de Bogotá, lleva siete meses sin solución por parte de las autoridades distritales.
El socavón, que se ha formado cerca de la estación Usme de Transmilenio, ha generado caos en la movilidad del sector. La comunidad ha intentado abordar la situación a través de mesas de trabajo con la Empresa Metro de Bogotá, pero hasta el momento no se han obtenido resultados concretos. El concejal Araque expresó su frustración durante una visita al lugar: «Yo no sé si esto son trochas o lagunas. Pero sin lugar a dudas, esto es una afectación para la comunidad. Hemos venido haciendo mesas de trabajo, pero lastimosamente no hay soluciones». En un tono aún más crudo, el cabildante sentenció: «Esto ya no es un cráter, es una piscina. Vemos que este es un proyecto que queremos en nuestra ciudad, que todos como ciudadanos amamos el Metro de Bogotá y es uno de los proyectos bandera. Pero también la comunidad ha presentado diferentes solicitudes desde hace más de siete meses. Hacemos estas denuncias porque vemos que no hay soluciones. Eso es lo que necesitamos». Los residentes del barrio Eduardo Santos ya planean una protesta ante la falta de respuesta.
Críticas al manejo de las obras y el deterioro en varias localidades
Las críticas no se limitan al barrio Eduardo Santos. Los concejales Julián Forero “Fuchi” y Jairo Avellaneda también se han sumado a las denuncias, apuntando contra la administración del alcalde Carlos Fernando Galán por el deterioro del espacio público, la acumulación de escombros y polvo, y el caos vehicular que se extiende por sectores como Bosa, Kennedy y el sur de la ciudad. Forero señaló la desconexión entre los avances visibles del proyecto y los problemas en la superficie: «El alcalde Galán nos muestra un metro en pruebas por el viaducto y las maravillas de lo que ocurre arriba, pero poco se habla de las problemáticas que se viven debajo (…) Son los barrios los que terminan pagando el precio de los retrasos, el caos y los trancones que genera una obra de esta magnitud». Esta crítica se suma a una denuncia similar que el mismo concejal realizó en junio, cuestionando la falta de articulación entre las entidades del Distrito.
Por su parte, Jairo Avellaneda puso el foco en el impacto económico que sufren los comerciantes de la zona, en particular los de la avenida Primero de Mayo en Kennedy, quienes han visto una drástica disminución en sus ingresos debido a los cierres viales y la reducción de la movilidad. «No puede ser que quienes han sostenido durante años la economía de estos sectores hoy tengan que asumir solos las consecuencias de unas obras que son responsabilidad del Distrito», afirmó el concejal Avellaneda.
«No puede ser que quienes han sostenido durante años la economía de estos sectores hoy tengan que asumir solos las consecuencias de unas obras que son responsabilidad del distrito»
Jairo Avellaneda, concejal de Bogotá
Mientras la administración distrital reporta un avance del 81,25% en la construcción de la Línea 1 del Metro a finales de julio, las comunidades afectadas exigen que los progresos en el viaducto no se traduzcan en un abandono de las vías y espacios públicos que sostienen la vida cotidiana en los barrios. La demanda de los concejales y los habitantes del sur de Bogotá es clara: que las soluciones lleguen al mismo ritmo que avanza la obra insignia de la ciudad.










