Confirman condena a técnica por inyectar lidocaína en vez de hidrocortisona en Neiva

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La Corte Suprema de Justicia confirmó una condena de 32 meses de prisión contra la técnica en enfermería Yeimy Viviana Castillo Tafur por el homicidio culposo del paciente Eliseo Triana Rodríguez, ocurrido el 26 de diciembre de 2017 en el servicio de urgencias de la ESE Carmen Emilia Ospina de Neiva. La profesional de la salud administró por vía intravenosa lidocaína en lugar de hidrocortisona, error que desencadenó una cadena de eventos fatales: el paciente presentó mareo, desaturación, hipotensión, taquicardia y un paro cardiopulmonar del que no logró recuperarse, falleciendo una hora y veinte minutos después.

El caso tuvo un recorrido judicial que incluyó una absolución inicial. En primera instancia, el Juzgado Quinto Penal del Circuito de Neiva absolvió a la técnica en enfermería por dudas sobre la causa de la muerte, pero en enero de 2025 el Tribunal Superior de Neiva revocó esa decisión y la condenó. La defensa, en su recurso ante la Corte Suprema, intentó desvirtuar la responsabilidad argumentando que la lidocaína detectada en la muestra de sangre del paciente podría provenir de la jalea utilizada durante las maniobras de reanimación. Sin embargo, los magistrados rechazaron este planteamiento basándose en las pruebas científicas aportadas al proceso.

Dictamen forense determinante

El análisis toxicológico, realizado mediante cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas de alta resolución sobre una muestra de dos mililitros de sangre, detectó presencia de cafeína y lidocaína. El médico forense Alberto Tejada Valbuena sustentó en su informe pericial complementario de necropsia que los síntomas exhibidos por el señor Triana inmediatamente después de la administración del medicamento eran consistentes con la aplicación intravenosa de lidocaína y no con la hidrocortisona que había sido ordenada por el médico tratante. “Los síntomas que presentó el señor Triana inmediatamente después de la aplicación del medicamento son consistentes con la aplicación de lidocaína intravenosa y no son síntomas correlacionados con la aplicación de hidrocortisona”, afirmó el perito, quien además especificó que el fallecimiento se produjo por “la aplicación no documentada ni ordenada médicamente de lidocaína, que generó toxicidad sistémica, una arritmia cardíaca fatal, edema y hemorragia pulmonar”.

«Los síntomas que presentó el señor Triana inmediatamente después de la aplicación del medicamento son consistentes con la aplicación de lidocaína intravenosa y no son síntomas correlacionados con la aplicación de hidrocortisona»

Alberto Tejada Valbuena, médico forense, en informe pericial complementario de necropsia

La Corte determinó que la técnica en enfermería, quien estaba a cargo del servicio de inyectología, incumplió su deber de verificar el medicamento antes de administrarlo. El médico había ordenado 200 miligramos de hidrocortisona succinato sódico por vía intravenosa para tratar una bronquitis aguda no especificada, diagnóstico por el cual el paciente había acudido al servicio de urgencias por una tos persistente. La lidocaína intravenosa, según el dictamen forense, requiere condiciones estrictas para su uso y puede generar toxicidad sistémica manifestada en hipotensión, taquicardia, mareo, convulsiones y paro cardiorrespiratorio, que fue exactamente el cuadro que presentó Triana Rodríguez.

La sentencia impuso además una inhabilitación para ejercer cargos públicos por el mismo término de la condena y una multa de 26,66 salarios mínimos legales mensuales vigentes. No obstante, se concedió la suspensión condicional de la ejecución de la pena. La Corte Suprema estableció que contra esta decisión no proceden recursos y ordenó devolver la actuación a la autoridad judicial de origen para que continúe su trámite. El alto tribunal reiteró que en casos de error en la administración de medicamentos, la responsabilidad recae en el profesional que ejecuta el procedimiento, quien debe garantizar que el fármaco suministrado corresponda exactamente al ordenado por el médico.

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