Alerta sanitaria en Tolima por humo de incendios forestales

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Diez incendios forestales activos en tres departamentos del país, nueve de ellos concentrados en el Tolima y uno en el Valle del Cauca, han encendido las alarmas de las autoridades sanitarias ante los efectos que la exposición al humo puede generar en la población. Según el reporte más reciente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, la emergencia no solo representa una amenaza ambiental, sino que se ha convertido en un factor de riesgo para la salud pública, razón por la cual especialistas consultados han hecho un llamado urgente a extremar las medidas preventivas, especialmente en los grupos más vulnerables como niños menores de cinco años, adultos mayores de sesenta, mujeres embarazadas y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares crónicas.

Carmen Hernández, directora Nacional de Gestión Integral del Riesgo en Salud de Bienestar IPS, advirtió que la contaminación del aire por el material particulado PM2.5 no genera enfermedades nuevas, pero sí agrava de manera considerable las patologías preexistentes. En ese sentido explicó que quienes ya padecen afecciones respiratorias crónicas, diagnosticadas o no, se enfrentan a un escenario de alto peligro. “Hay personas que ya pueden tener una enfermedad respiratoria crónica diagnosticada, como Epoc o asma, o que la padecen sin diagnóstico. Cuando se exponen a este tipo de eventos ambientales, es muy probable que la condición de base se agrave, lo que puede llevar a hospitalizaciones, complicaciones, dificultad respiratoria e incluso a la muerte, dependiendo de la gravedad y de la rapidez con que se intervenga en caso de crisis”, afirmó la especialista.

Síntomas y señales de alerta

El impacto del humo se está evidenciando directamente en los servicios de urgencias de las zonas afectadas. Sebastián Torres, médico internista de la Clínica Keralty Ibagué, señaló que en las instituciones de salud ya se observa un incremento de consultas por síntomas respiratorios. El especialista detalló que “personas con asma, Epoc, bronquitis crónica, fibrosis quística o bronquiectasias suelen ver un empeoramiento de sus síntomas. En las clínicas recibimos pacientes con mayor tos, producción de moco, expectoración e incluso fiebre, ya que la exposición al humo puede facilitar infecciones respiratorias”. Incluso en personas sin enfermedades previas pueden aparecer tos persistente, dificultad para respirar y un aumento en la frecuencia respiratoria, signos que requieren atención inmediata sobre todo en la población infantil y en los adultos mayores, cuyo sistema inmunológico es más frágil.

“La vacunación es una de las herramientas más importantes para prevenir enfermedades antes de que aparezcan. En los niños, es fundamental fortalecer el sistema inmunológico con las vacunas correspondientes a su ciclo de vida, como contra la influenza y el neumococo”.

Carmen Hernández, directora Nacional de Gestión Integral del Riesgo en Salud de Bienestar IPS

Ante este panorama, los especialistas han reiterado la importancia de reducir al máximo la exposición al humo. Se recomienda permanecer en casa con puertas y ventanas cerradas, utilizar aire acondicionado en modo recirculación o filtros de alta eficiencia HEPA, y en caso de tener que salir, emplear mascarillas tipo N95, aunque advierten que su eficacia es limitada frente al monóxido de carbono y que no son aptas para niños. El Ministerio de Salud, por su parte, ha insistido en intensificar la vacunación antigripal y antineumocócica en los grupos de riesgo, mantener una hidratación constante de dos a tres litros de agua al día, evitar el consumo de tabaco y no aumentar la carga de humo en los espacios interiores. En el caso de las mujeres embarazadas, se debe prestar especial vigilancia debido a los cambios inmunológicos y circulatorios propios de la gestación, que podrían comprometer tanto a la madre como al feto.

“No deben suspender su medicación y, ante cualquier empeoramiento de síntomas, como dificultad para respirar, fiebre, coloración azulada o baja saturación de oxígeno, deben acudir de inmediato a urgencias”.

Sebastián Torres, médico internista de la Clínica Keralty Ibagué

Mientras las autoridades trabajan en el control de los focos activos, la recomendación general es no bajar la guardia y seguir al pie de la letra las indicaciones sanitarias. La situación en el Tolima, donde se concentra la mayor parte de la emergencia, exige un monitoreo constante de la calidad del aire y una respuesta temprana ante cualquier síntoma de alarma, pues como lo advierten los expertos, la rapidez con que se intervenga puede marcar la diferencia entre una recuperación sin complicaciones y un desenlace fatal.

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