La representante a la Cámara María Fernanda Carrascal, del Pacto Histórico, lanzó una contundente crítica contra sus colegas Daniel Briceño, del Centro Democrático, y Carol Borda, de Salvación Nacional, tras conocer la propuesta que radicaron para eliminar los impuestos saludables a bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados. A través de su cuenta en la red social X, la congresista no solo desmintió los argumentos del proyecto, sino que acusó directamente a los autores de defender intereses de las grandes industrias que, según ella, financian sus campañas y partidos.
La propuesta de Briceño y Borda, que busca derogar el gravamen aprobado en la Ley 2277 de 2022 durante el gobierno de Gustavo Petro, se sustenta en supuestas afectaciones a los tenderos y en la falta de resultados visibles en la reducción del consumo. Sin embargo, Carrascal fue enfática al rechazar estas justificaciones. «Carol Borda y Daniel Briceño mienten. ¿Por qué insisten tanto en defender a las compañías de bebidas azucaradas y ultraprocesados? Lo sabemos directamente: son sus financiadores, los de sus campañas o los de sus partidos», afirmó la representante en un video que acompañó su publicación, donde amplió sus críticas y cuestionó la ética detrás de la iniciativa legislativa.
Impuestos que no afectan la canasta familiar básica
Uno de los puntos centrales de la defensa de Carrascal fue desmentir la afirmación de que el impuesto grava la comida de todos los colombianos. «Hay una mentira que se está repitiendo para tumbar los impuestos saludables: que el gobierno de Gustavo Petro le puso impuestos a la comida de los colombianos. No, no y no», declaró. La congresista explicó que, de los 443 productos que componen la canasta familiar, el impuesto solo impacta directamente a 21. En este sentido, aclaró que alimentos básicos como frutas, verduras, tubérculos, carne, leche, huevos, pescados, granos y pan no están gravados. A pesar de estos datos, la oposición ha insistido en confundir las cifras. «Están confundiendo veintiún productos con 21.4% de la canasta. Esos son más de noventa productos. Y esto importa porque estamos hablando de una política de salud pública», puntualizó Carrascal.
«Aquí nadie les está prohibiendo la gaseosa, aquí nadie le está diciendo a un adulto qué puede comer. Es hacer más costosos algunos productos cuyo consumo excesivo tiene costos enormes para la salud individual y pública»
María Fernanda Carrascal, Representante a la Cámara
Para respaldar la efectividad de la medida, la representante citó investigaciones de la Universidad Javeriana, la Universidad del Rosario, la Universidad de Carolina del Norte y el Banco Mundial. Según estos estudios, entre 2022 y 2024, el consumo diario de bebidas azucaradas en adultos experimentó una caída significativa, con la mayor reducción registrada en hogares de menores ingresos. Además, Carrascal afirmó que no hubo efectos estadísticamente significativos sobre el empleo, los ingresos laborales ni la informalidad tras la implementación del impuesto y el etiquetado frontal, desvirtuando así uno de los argumentos clave de la oposición.
La congresista también puso en evidencia las presiones que la industria ha ejercido sobre el Congreso. Reveló que, durante los tres meses de discusión de la reforma tributaria de 2022, se registraron 261 visitas de personas asociadas a la industria de comestibles y bebidas azucaradas al legislativo. Asimismo, señaló que las empresas del sector de alimentos aportaron alrededor de 25.000 millones de pesos a partidos políticos en 2022. En un dato que apunta directamente a los promotores de la derogatoria, Carrascal detalló que Salvación Nacional recibió 400 millones de pesos de Gaseosas Lux y 300 millones de pesos de Bavaria. «Están usando políticamente la figura de los tenderos para justificar la protección a grandes productores», concluyó la representante, quien insistió en que la verdadera motivación del proyecto no es el bienestar de los pequeños comerciantes, sino los intereses económicos de quienes financian sus campañas.










