El entrenador del Deportivo Cali, Rafael Dudamel, calificó como «vergonzosa» la actuación del técnico rival Pablo Peirano durante los disturbios que marcaron el final del empate 1-1 contra el Atlético Bucaramanga, en un partido correspondiente a la fecha 8 del fútbol colombiano disputado en el estadio del Deportivo Cali. En la conferencia de prensa posterior al encuentro, Dudamel aseguró que Peirano fue el detonante de la escalada de violencia al invadir el campo cuando faltaban dos minutos, patear el balón para impedir la reanudación de una acción a favor del Cali, ser expulsado por el árbitro y agredir al jugador local Keimer Sandoval.
El episodio ocurrió al minuto 88, cuando el partido estaba por terminar y los jugadores del Cali se disponían a reanudar el juego. Según la versión del entrenador venezolano, Peirano ingresó al terreno de juego desde la tribuna sur, en la puerta ubicada detrás del arco, pateó la pelota y se dirigió hacia la mitad de la cancha, lo que provocó su expulsión. La situación se sumó a un clima ya tenso, pues hinchas de la barra Frente Radical Verdiblanco habían ingresado al campo tras el gol del empate local y la discusión entre jugadores derivó en una invasión masiva. Dudamel pidió un informe severo contra su colega por lo que consideró una provocación que encendió los ánimos de la hinchada.
Dudamel: «Vergonzoso para todo el país»
Con tono contundente, el estratega del Deportivo Cali no dudó en señalar directamente al técnico del Atlético Bucaramanga como el responsable de lo ocurrido en los instantes finales, y respaldó sus afirmaciones en las imágenes de la transmisión oficial.
«Hoy ha sido muy vergonzoso lo que ha visto todo el país. Ustedes mismos en la transmisión señalaron claramente quién invadió la cancha cuando íbamos a reanudar una acción a favor a falta de dos minutos»
Rafael Dudamel, entrenador del Deportivo Cali
«Es una vergüenza lo que ha hecho mi colega en esta ocasión… además ha pateado una pelota para evitar la reanudación y se fue yendo a la mitad de la cancha. Por ende, el árbitro le saca roja y dentro de la cancha agrede a Keimer Sandoval. Eso terminó siendo una provocación que terminó de detonar lo que estaba pasando afuera»
Rafael Dudamel
La versión de Bucaramanga
Del otro lado, el asistente técnico del Atlético Bucaramanga, Javier Tetes, defendió la intervención de Peirano y aseguró que su decisión de ingresar al campo estuvo motivada por la necesidad de proteger a los jugadores ante la situación de violencia que ya se vivía en el estadio.
«Pablo interviene por la seguridad de los jugadores. Está mal normalizar que ingrese gente, que haya violencia, está mal normalizarlo y, en algún momento, hay que parar eso»
Javier Tetes, asistente técnico de Atlético Bucaramanga
Tetes también cuestionó la gestión del árbitro, a quien responsabilizó por haber permitido que el juego continuara con personas dentro del campo de juego.
«El juez estaba pidiendo para jugar. Se suspendió porque invadió gente. Ya había invadido gente una vez que Cali había logrado el empate. El juez reanudó el juego con gente adentro, con el golero fuera del área, con gente peleando frente a nosotros en el banco, un hincha con policía»
Javier Tetes
En medio de la controversia, el delantero del Cali, Stiven Rodríguez, también ofreció declaraciones en la rueda de prensa, mientras que Leyser Chaverra fue otro de los jugadores locales involucrados en el altercado. Un video difundido desde la tribuna oriental central evidenció que, incluso antes del gol del empate, ya había personas subidas al alambrado y otras forzando la puerta de acceso al terreno de juego. La barra brava del Cali descolgaba trapos mientras los miembros de seguridad pedían a los futbolistas que se dirigieran al túnel. La transmisión televisiva, en tanto, identificó a Peirano como el primero en invadir la cancha, un detalle que Dudamel utilizó como prueba de su relato y que refuerza la gravedad de un episodio que deja al fútbol colombiano en el centro de la polémica.










