El alcalde de Facatativá, Luis Carlos Casas, lanzó una alarmante advertencia sobre el inminente desabastecimiento de agua en el municipio, señalando que, si no se presentan lluvias significativas en los próximos días, la ciudad solo contaría con suministro para un periodo de entre 15 y 20 días, lo que obligaría a declarar alerta roja. La declaración, realizada en un video difundido el 30 de agosto de 2024 y complementada en entrevistas con medios como El Tiempo, pone en evidencia la crítica situación hídrica que atraviesa esta localidad de Cundinamarca, donde la escasez de precipitaciones en los últimos dos o tres meses ha reducido drásticamente los niveles de los embalses.
Facatativá se encuentra actualmente en alerta naranja por desabastecimiento, lo que ha llevado a la implementación de un racionamiento del servicio de acueducto por sectores durante 12 horas diarias. El fenómeno de El Niño, que según la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) podría ser más intenso que en años anteriores, ha agravado la situación. De acuerdo con el reporte de la CAR, durante agosto las lluvias en la región estuvieron un 60% por debajo de lo esperado, afectando directamente los nacimientos de agua que alimentan los embalses del municipio.
Embalses al límite y obras en marcha
La capacidad total de los cinco embalses que abastecen a Facatativá es de poco más de un millón de metros cúbicos, pero en la actualidad solo cuentan con aproximadamente 200.000 metros cúbicos de agua disponible. El embalse Mancilla, con una capacidad cercana a los 300.000 metros cúbicos, registra apenas unos 20.000 metros cúbicos, una cifra que refleja la gravedad de la crisis. El gerente de Aguas de Facatativá, Gustavo Vargas Leyton, explicó que el fenómeno climático es una realidad que golpea con fuerza, y que la única alternativa viable a corto plazo es el ahorro por parte de la ciudadanía.
Para enfrentar la emergencia, la Administración municipal ha puesto en marcha la construcción de dos nuevos pozos subterráneos, con una inversión de 30.000 millones de pesos, que aportarían unos 150 litros por segundo adicionales. Además, se proyecta la ampliación del embalse Santa Marta, que sumaría una capacidad de almacenamiento de 50.000 metros cúbicos. Sin embargo, estas obras no son una solución inmediata, ya que podrían tardar más de uno o dos meses, e incluso varios años, en estar completamente operativas. Como alternativa, se contempla la compra de agua por bloque a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá o a municipios vecinos si la situación empeora.
“Tenemos la proyección de entregarle suministro de agua a toda la ciudad por los próximos 15 a 20 días si no llega a llover. En ese caso, tendríamos que declarar alerta roja y haremos uso de nuevos mecanismos jurídicos, financieros y administrativos”.
Luis Carlos Casas, alcalde de Facatativá
“Hace dos o tres meses que no llueve con intensidad en Facatativá, lo cual ha generado desabastecimiento del recurso hídrico y ha culminado en la crisis de agua que atravesamos hoy”.
Luis Carlos Casas, alcalde de Facatativá
Captaciones ilegales y llamado al ahorro
El alcalde Casas también denunció la existencia de captaciones ilegales de agua por parte de cultivos de fresa, empresas y urbanizaciones informales, situaciones que han sido puestas en conocimiento de la Fiscalía y que han llevado al cierre de lavaderos que utilizaban agua potable para sus operaciones. En paralelo, se han adelantado actividades de sensibilización en colegios y universidades sobre el uso eficiente del recurso hídrico. El subdirector general de Planificación y Ordenamiento Ambiental de la CAR Cundinamarca, Carlos Emilio Gutiérrez, advirtió que la cuenca baja del río Bogotá, desde el Salto del Tequendama hasta Ricaurte, podría enfrentar dificultades similares en los próximos meses, lo que amplía el panorama de riesgo en la región.
El gerente de Aguas de Facatativá, Gustavo Vargas Leyton, fue enfático al pedir la colaboración de todos los habitantes: “La única alternativa es ahorrar agua. Estamos haciendo las obras, los proyectos de infraestructura, pero lo único que tenemos que hacer la ciudadanía es ahorrar agua”. El alcalde, por su parte, propuso medidas concretas como reducir el tiempo de las duchas de 5 a 3 minutos, y recordó que aproximadamente el 70% del agua que se distribuye es facturada, mientras que el 30% restante no es fiscalizado, lo que evidencia pérdidas y usos no controlados. En medio de la crisis, Casas hizo un llamado a la unidad: “Por eso hoy necesitamos la colaboración de todos. Con la ayuda de Dios y la de todos los facatativeños pasaremos esta situación”.










