Aumento de ataques con drones explosivos enciende alarmas en ocho departamentos de Colombia

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La Defensoría del Pueblo emitió una alarmante advertencia sobre el incremento de ataques con drones explosivos en Colombia, los cuales aumentaron un 146% entre enero y mayo de 2026, según el más reciente informe del Sistema de Alertas Tempranas. Este crecimiento exponencial ha convertido a estos artefactos en una amenaza que ya no se limita a zonas rurales apartadas, sino que se extiende a espacios urbanos, poniendo en riesgo tanto a la fuerza pública como a la población civil. Durante este período, los ataques con drones dejaron como blanco 14 viviendas, tres instituciones educativas y dos estaciones de servicio, mientras que en el departamento del Cauca se contabilizaron 47 ataques distribuidos en ocho municipios.

El informe de la Defensoría del Pueblo, que ha emitido 17 alertas tempranas entre 2025 y 2026, detalla que los grupos armados, especialmente las disidencias de las Farc, han incorporado el uso de drones explosivos como una nueva táctica de guerra que replica estrategias observadas en conflictos internacionales como los de Rusia y Ucrania. Un caso reciente que evidencia la gravedad de esta situación ocurrió en el corregimiento de Asnazú, en el municipio de Suárez, Cauca, donde un ataque con drones dejó siete personas heridas: cuatro menores de 9, 10, 15 y 16 años, y tres adultos de 18, 33 y 59 años. Las zonas más afectadas por esta modalidad incluyen Cauca, Catatumbo, sur de Bolívar, Caquetá, Nariño, Huila, Chocó y Magdalena.

Una estrategia adaptada de conflictos internacionales

Leonardo González, director de Indepaz, explicó en entrevista con RCN que el uso de drones por parte de los grupos armados no es reciente, pero se ha intensificado en los últimos cinco o seis años. “Lastimosamente, el uso de drones, no solamente en el departamento del Cauca, porque lo estamos viendo en el Catatumbo y en la Sierra Nevada, es una nueva estrategia, de los últimos cinco o seis años, que ha ido implementándose, incluso, con enjambres de drones”, afirmó González, señalando que esta tecnología ha incrementado el poder destructivo de los ataques y ha generado una mayor vulnerabilidad tanto para la fuerza pública como para los civiles.

“Los ataques van a seguir constantemente y cada vez más. Entonces, los soldados y la fuerza pública y militar necesitan protegerse y estar a la vanguardia de lo que los grupos al margen de la ley tienen hoy en día como ventaja”

Fernando Vegas Cueto, country manager de Axon para Colombia y Centroamérica

Incertidumbre y temor en las comunidades

La amenaza de los drones explosivos ha generado un clima de incertidumbre entre los habitantes de las regiones afectadas, quienes no pueden diferenciar si un dron que sobrevuela sus comunidades es de vigilancia o transporta explosivos. Esta situación provoca miedo constante, estrés y alteraciones del sueño en la población civil, mientras que la fuerza pública enfrenta dificultades para detectar a tiempo estos artefactos antes de que impacten. Ante este panorama, el informe de la Defensoría del Pueblo subraya que las dinámicas del conflicto han cambiado de manera significativa, obligando a las autoridades a reforzar las medidas de protección. La tecnología antidrones, como la desarrollada por la empresa Axon —que ya está instalada en bases del Ejército y la Fuerza Aérea—, se perfila como una posible respuesta, y se espera reactivar el proyecto de un escudo nacional antidrones que permita mitigar el creciente riesgo que representan estos dispositivos en manos de los grupos armados.

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