Un total de 3,27 millones de trabajadores en 23 ciudades colombianas ocupan empleos con alta exposición a la inteligencia artificial y baja capacidad de complementariedad, lo que los pone en riesgo de desaparición laboral. Así lo alertó la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) durante la presentación de su informe sobre el impacto de la IA en el empleo urbano, realizada el 3 de septiembre de 2024 en el Encuentro de Alcaldes de la Red de Ciudades del BID en Bogotá. El director general de Asocapitales, Andrés Santamaría, y el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, lideraron la presentación de este estudio que, basado en la Gran Encuesta Integrada de Hogares del Dane para el periodo 2021-2025 y la caracterización estratégica de las 32 capitales, revela una realidad inquietante para el mercado laboral del país.
De acuerdo con el informe, el 26,1% de los ocupados en las 23 ciudades analizadas, equivalente a 3,27 millones de personas, se desempeña en actividades donde la inteligencia artificial puede reemplazar la participación humana sin que exista posibilidad de complementariedad. En contraste, un 22% de los trabajadores, unos 2,76 millones, ocupa puestos con alta exposición a la IA pero que podrían fortalecerse con su implementación. En total, el 48,1% de los ocupados en esas ciudades realiza labores con alta exposición a la inteligencia artificial. Las cifras varían por ciudad: en Bogotá, el 28,7% de los trabajadores se encuentra en la categoría de alta exposición y baja complementariedad; en Manizales y su área metropolitana, el porcentaje alcanza el 27,9%; mientras que en Cali y su área metropolitana es del 26,6%. Además, el estudio identificó que de los 199.447 graduados en 2024 en las 32 capitales, el 43,5% egresó de campos académicos con alta exposición a la IA y baja complementariedad.
La oportunidad detrás de la amenaza
A pesar de las alarmantes cifras, los líderes de Asocapitales enfatizan que la inteligencia artificial representa una oportunidad para transformar la relación entre los ciudadanos y el Estado. «La inteligencia artificial es una gran oportunidad para cambiar la forma como el ciudadano se relaciona con el Estado y facilitar el acceso a los servicios que está esperando», señaló el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán. Por su parte, Andrés Santamaría, director general de Asocapitales, agregó: «Estamos diciendo que hay oportunidades para ser más eficientes y que es necesario mejorar las capacidades tecnológicas de los servidores públicos y los ciudadanos». Ambas declaraciones reflejan la postura de la asociación: el desafío no es frenar la tecnología, sino preparar a la fuerza laboral para convivir con ella.
El informe de Asocapitales propone una estrategia de dos frentes para mitigar el impacto. El primero es la adaptabilidad, que consiste en una formación amplia para que los trabajadores integren la IA en sus labores diarias. El segundo es la reconversión laboral, con rutas de capacitación que van de 3 a 18 meses, vinculadas a las vacantes existentes en el mercado. La asociación advierte que las ciudades tienen una ventana de entre 24 y 36 meses para estructurar estas respuestas. En el primer año, recomienda elaborar mapas de riesgo, establecer acuerdos productivos y poner en marcha programas iniciales de formación.
Un llamado al Gobierno nacional
Como parte de su propuesta, Asocapitales solicita al Gobierno nacional y al Congreso la creación de un Sistema Nacional de Adaptabilidad, Anticipación y Reconversión Laboral frente a la IA. Este sistema incluiría un fondo competitivo para financiar iniciativas, el desarrollo de pilotos para el periodo 2027-2028, incentivos para las empresas que capaciten a sus empleados antes de despedirlos, y un sistema de información que permita identificar las habilidades disponibles y las vacantes del mercado. La iniciativa busca coordinar esfuerzos entre el sector público, el privado y la academia para enfrentar lo que consideran una transformación inevitable del empleo urbano.
El estudio señala que los mayores efectos iniciales de la IA se concentrarán en el empleo formal urbano, afectando áreas como labores administrativas, atención al cliente, tercerización, contabilidad, servicios financieros, revisión documental, producción básica de contenidos y programación inicial. Además, advierte que la exposición será mayor entre mujeres y jóvenes, debido a su participación en actividades administrativas y empleos de entrada al mercado laboral. Con estos hallazgos, Asocapitales busca generar conciencia y acción inmediata para evitar una crisis de desempleo masivo que podría golpear con fuerza a las capitales colombianas.










