El Nuevo Liberalismo se declaró en independencia frente al Gobierno nacional, convirtiéndose en el segundo partido político en adoptar esa postura de cara al plazo del próximo lunes 7 de septiembre, fecha límite para que las colectividades definan su posición oficial frente a la administración de Abelardo de la Espriella, que inició el 7 de agosto de 2026. Mediante un comunicado público, la colectividad explicó que no hace parte del Ejecutivo y que su decisión responde a la necesidad de sacar al país de la confrontación estéril de los últimos años.
La declaración del Nuevo Liberalismo se suma a la anunciada esta semana por la Alianza Verde, que también optó por la independencia, aunque aclaró que esa postura no implicará una oposición automática a todas las propuestas del Gobierno. Con estas dos colectividades, el panorama político colombiano queda configurado así: se han declarado de gobierno los partidos Conservador, Cambio Radical, la U, Mira, Liga de Gobernantes y Salvación Nacional, mientras que en la oposición se ubicaron el Pacto Histórico, En Marcha, AICO y MAIS.
Los argumentos de la independencia
En el comunicado oficial, el Nuevo Liberalismo fue enfático al señalar que no integra el Gobierno nacional. “No hacemos parte de ese Gobierno. No nos convocaron a hacerlo y tampoco lo hemos buscado”, indicó la colectividad, que además aclaró que la independencia no es un gesto ni una negociación en curso. La agrupación política anticipó que su actuar en el Congreso será estrictamente proyecto por proyecto: apoyará iniciativas que reduzcan la violencia y fortalezcan la justicia, y votará en contra de todo lo que debilite la Constitución de 1991 o concentre el poder.
“Su fracaso no sería la derrota de un partido, sería un costo más para el país”
Nuevo Liberalismo, Comunicado oficial
La colectividad también advirtió que ejercerá control político sobre el Gobierno actual, tal como lo hizo con el anterior. Este posicionamiento lo anunció además en un momento en el que la normativa permite a los partidos cambiar de postura una vez durante los cuatro años de mandato, lo que abre la puerta a futuras redefiniciones.
Críticas a la independencia de Alianza Verde
La decisión de la Alianza Verde, que también optó por la independencia, no estuvo exenta de críticas. El senador Ariel Ávila, quien ha seguido de cerca el proceso de definiciones políticas, calificó la postura de esa colectividad como un error y pronosticó que, en el plazo de un año, el partido terminará en la oposición formal. “Muchos de ellos lo que tienen son cálculos de las elecciones regionales y locales y terminaron votando a la independencia como para intentar no tomar una posición”, afirmó Ávila. Ocho congresistas de la Alianza Verde habían solicitado que el partido se declarara en oposición, pero la mayoría se inclinó por la independencia, una decisión que, según el senador, responde más a intereses electorales que a una postura ideológica clara.
Con el plazo del 7 de septiembre como fecha límite, el mapa político colombiano sigue definiendo sus alianzas y distancias frente al Gobierno de Abelardo de la Espriella, en un contexto donde la independencia parece convertirse en una opción intermedia que permite a los partidos mantener un perfil crítico sin asumir los costos de la oposición declarada.










