El presidente Abelardo de la Espriella anunció durante la Cumbre de Gobernadores realizada en Mompox, Bolívar, una ambiciosa reforma al Sistema General de Regalías que busca cambiar el rumbo de la inversión pública en las regiones. La propuesta, presentada ante los mandatarios departamentales y con el respaldo del Departamento Nacional de Planeación (DNP), liderado por Julián Buitrago Arango, tiene como objetivo concentrar los recursos en proyectos de infraestructura regional de gran escala, dejando atrás la atomización de fondos en miles de iniciativas de bajo impacto.
Desde 2012, Colombia ha aprobado más de 35 mil proyectos financiados con regalías, por un monto cercano a los 115 billones de pesos. Sin embargo, el presidente Espriella cuestionó duramente la dispersión de esos recursos, señalando que desde 2017 cerca del 80 por ciento de las iniciativas tuvo un valor inferior a un millón de dólares, mientras que apenas el uno por ciento superó los 20 millones de dólares. «Mi Gobierno tiene una visión diferente. Quiero recuperar la capacidad de financiar grandes proyectos que impacten y transformen la vida de los territorios», afirmó el mandatario, quien insistió en que la gestión debe medirse por obras terminadas, servicios que llegan y resultados concretos, en lo que denominó «la política grande, la de los kilómetros de vía, la del agua, la de los alcantarillados».
La reforma, que será estructurada a través del DNP, contempla procedimientos simplificados para las iniciativas ordinarias, la implementación de proyectos tipo y la creación de un banco de propuestas preestructuradas. De esta manera, el Gobierno nacional acompañará a los gobernadores en todo el proceso, desde la estructuración hasta la ejecución, con el fin de garantizar que los recursos se concentren en intervenciones que verdaderamente transformen regiones enteras. Entre las áreas prioritarias señaladas por el presidente están energía, transporte, agua potable, saneamiento básico, vivienda, agricultura y desarrollo rural.
Brechas tecnológicas y deuda territorial
En paralelo al anuncio de la reforma, el director del DNP, Julián Buitrago Arango, puso sobre la mesa otro desafío estructural: la brecha digital que afecta a las regiones más rezagadas frente a Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca y Atlántico. Según datos de Confecámaras citados por Buitrago, de los cerca de cinco millones de pequeños negocios que existen en Colombia, aproximadamente el 50 por ciento no cuenta con computador, tableta ni acceso a internet. «Tenemos que cerrar esas brechas tecnológicas», enfatizó el funcionario, quien subrayó la necesidad de una coordinación estrecha entre el Gobierno nacional, las administraciones locales y el sector empresarial para impulsar la conectividad y la formación tecnológica.
«Cerca del 50% no tienen un computador, no tiene una tableta, no tienen acceso a internet».
Julián Buitrago Arango, director del DNP
En cuanto a la situación fiscal de los entes territoriales, el presidente Espriella destacó que la deuda total de departamentos y municipios representa menos del dos por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), lo que, a su juicio, abre espacio para nuevas inversiones. Además, para los departamentos afectados por el terremoto del pasado 10 de agosto, el Gobierno anunció instrumentos temporales como la reorientación de rentas, créditos de largo plazo, vigencias futuras y desahorros del Fonpet, con el objetivo de acelerar la reconstrucción y mitigar los impactos del sismo.
La reforma al sistema de regalías, que requerirá trámite legislativo, promete ser uno de los ejes centrales del debate político en los próximos meses, al proponer un giro radical en la forma en que se distribuyen los ingresos provenientes de la explotación de recursos naturales no renovables. Mientras tanto, el DNP ya trabaja con las entidades territoriales y empresas privadas para cerrar las brechas de conectividad y asegurar que los proyectos de gran escala no se queden en el papel.










