Saturación del 160% en urgencias de Medellín por deudas de Nueva EPS y remisiones

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Las urgencias de las clínicas y hospitales de Medellín operan con una saturación promedio del 160 por ciento, según la Secretaría de Salud, en medio de las deudas y trabas contractuales de Nueva EPS y la llegada constante de pacientes graves remitidos desde otros municipios de Antioquia. La situación, que ha sido advertida por las instituciones desde finales de julio, alcanzó su punto más crítico el miércoles 2 de septiembre, cuando la Clínica Universitaria Bolivariana registró una ocupación del 254 por ciento en el servicio de atención materna, mientras que la Clínica CES reportó una sobreocupación del 150 por ciento en urgencias, después de haber llegado al 176 por ciento en agosto. Varios centros médicos de la ciudad superan el 200 por ciento de su capacidad instalada, y los tiempos de espera para ser atendido se extienden entre cuatro y ocho horas, o incluso más en los casos más severos.

La administración municipal, a través de la Secretaría de Salud, asegura que está a la espera de un plan de choque del Gobierno Nacional para responder a la contingencia, mientras las clínicas aplican el protocolo de priorización clínica, que atiende primero a los pacientes más graves. A pesar del colapso, ninguna institución ha anunciado el cierre de servicios y ambas clínicas continúan recibiendo pacientes, aunque insisten en que quienes no tengan una emergencia real deben acudir primero a su IPS básica para una valoración oportuna. La recomendación no aplica para las personas con condiciones urgentes, que deben presentarse de inmediato a los servicios de urgencias.

Esperas de hasta 12 horas y pacientes en el piso

Las redes sociales se han convertido en el termómetro de la crisis. Un video difundido en las últimas horas muestra a una persona con dolor intenso tirada en el piso de la Clínica CES, hasta que unos enfermeros la atendieron y la subieron a una camilla. En la Clínica Universitaria Bolivariana, la situación no es diferente: mujeres embarazadas permanecen en los pasillos por falta de infraestructura, según denuncias de los propios usuarios. En las Urgencias de Sura, un usuario contó a Blu Radio que había aproximadamente 200 personas en el lugar, y que llevaba cuatro horas esperando atención. “Mujeres embarazadas en el piso porque no tienen ni siquiera una infraestructura donde puedan estar las personas. Tiempos de espera de 4 horas llevamos nosotros. Miren cómo se encuentra de colapsado, aproximadamente creo que 200 personas se encuentran en el lugar”, relató el ciudadano.

«Mujeres embarazadas en el piso porque no tienen ni siquiera una infraestructura donde puedan estar las personas. Tiempos de espera de 4 horas llevamos nosotros. Miren cómo se encuentra de colapsado, aproximadamente creo que 200 personas se encuentran en el lugar»

Usuario de Urgencias de Sura, citado por Blu Radio

La crisis también ha generado reacciones políticas. El precandidato a la Asamblea de Antioquia, Santiago Alvarán, se refirió a la situación en la Clínica CES y responsabilizó al presidente Gustavo Petro por el deterioro del sistema de salud. “Quejas respecto a la atención en la clínica CES de Medellín, pacientes con 6 – 12 horas de espera en ese centro de atención médica. Eso fue lo que dejó el mentecato @petrogustavo, fundido un sistema de atención que era calificado como el mejor”, escribió Alvarán en su cuenta de X, antes Twitter.

«Quejas respecto a la atención en la clínica CES de Medellín, pacientes con 6 – 12 horas de espera en ese centro de atención médica. Eso fue lo que dejó el mentecato @petrogustavo, fundido un sistema de atención que era calificado como el mejor»

Santiago Alvarán, precandidato a la Asamblea de Antioquia

La Clínica CES, por su parte, atribuye la situación al incremento constante de la demanda de atención y pidió paciencia y respeto hacia los médicos, profesionales y colaboradores que trabajan bajo presión. La Clínica Universitaria Bolivariana, que ya había advertido este panorama desde finales de julio, solicitó a los pacientes con condiciones no urgentes acudir inicialmente a su IPS básica para una valoración oportuna. Mientras tanto, la Secretaría de Salud de Medellín sigue a la espera de una respuesta del Gobierno Nacional, que deberá definir un plan de choque para aliviar la presión sobre los servicios de urgencias de la ciudad, que hoy atienden muy por encima de su capacidad real.

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