La Fiscalía General de la Nación imputó formalmente al Tren de Aragua y a su máximo cabecilla, Giovanni Vicente Mosquera Serrano, conocido como alias Giovanni San Vicente o “Viejo viejo”, como los responsables del asesinato del profesor Kevin Santiago Ángel Garzón, ocurrido en Bogotá en mayo de 2026. La imputación se sustenta en audios obtenidos por la DEA, en los que el líder criminal asegura controlar la capital colombiana y ordenar homicidios diarios. Giovanni San Vicente, uno de los diez criminales hispanos más buscados por el FBI, quien tiene una recompensa de cinco millones de dólares, habría dado la orden de matar al docente desde Venezuela, según la investigación.
Kevin Santiago Ángel Garzón, de 31 años, desapareció el 20 de mayo de 2026 a las 6:20 de la tarde, cuando sostuvo su última comunicación con su madre. Había sido contactado días antes a través de un perfil falso en redes sociales por una mujer identificada como alias Alondra, quien ganó su confianza y acordó un encuentro presencial esa noche en un apartamento del barrio Kennedy, en el suroccidente de Bogotá. Una vez en el lugar, el profesor fue sometido y asesinado. Su cuerpo fue transportado en un motocarro y abandonado dentro de una maleta en una ciclorruta de El Tintal, donde fue hallado el 25 de mayo. Dos hombres que se desplazaban en el motocarro fueron detectados por patrulleros en la madrugada del 21 de mayo con rastros de sangre en las manos, lo que permitió dar con el cadáver.
La Fiscalía sostiene que la orden de asesinato partió directamente desde Venezuela, emitida por mandos de la organización. Localmente, alias Osmer, señalado como coordinador de finanzas en Bogotá, habría supervisado la operación, mientras que alias Alondra ejecutó el engaño. En total, ocho personas fueron detenidas en un operativo conjunto del CTI, el Gaula Militar y la Policía Nacional, que incluyó capturas en Bogotá y Pamplona, Norte de Santander. Los detenidos, siete hombres y una mujer, fueron procesados por los delitos de homicidio, tortura y desaparición forzada. Ninguno aceptó los cargos imputados. La audiencia de medida de aseguramiento continuará el próximo martes 8 de septiembre.
“Con el respeto que usted se merece y me merezco yo todas las pistolas en Bogotá son mías, todo todo. Todas las ollas son mías. Bogotá me pertenece en su totalidad no hay una olla ahí que no sea mía”.
Giovanni Vicente Mosquera Serrano, alias Giovanni San Vicente, cabecilla del Tren de Aragua (audio obtenido por la DEA)
En los audios incorporados al expediente por la DEA, Giovanni San Vicente también presume de sus vínculos con miembros de la fuerza pública: “Mira los policías son panitas míos en todo lado, y que es lo que es Giovanni, yo soy un hombre serio, págame mis vainas porque te lo agarré… somos amigos bellos pa’ eso ustedes trabajan”. Además, afirma con crudeza: “Yo autorizo hasta 5 muertes diarias. 10 muertes diarias, esas muertes son mías yo soy el que los mando a matar”. Estas declaraciones, obtenidas por un agente encubierto de la DEA, fueron claves para que la Fiscalía vinculara al cabecilla y a la organización con el crimen del profesor.
El móvil del asesinato, según las autoridades, está relacionado con las actividades comunitarias que Kevin Santiago Ángel desarrollaba en el barrio Bellavista, en Kennedy. El docente dictaba talleres con jóvenes en los parques de la zona, lo que obstaculizaba la venta de estupefacientes y el control territorial que el Tren de Aragua pretendía imponer en ese sector. La organización criminal, de origen venezolano y con presencia transnacional, opera en varias ciudades colombianas y es considerada una de las más peligrosas del continente. Giovanni San Vicente, prófugo, es uno de los criminales más buscados por el FBI, que ofrece una recompensa de cinco millones de dólares por información que lleve a su captura.










