Tres hombres que habían sido capturados por la Policía como presuntos responsables del asesinato del taxista Jonathan Llanos, ocurrido en la madrugada del 31 de agosto de 2026 en el barrio Brasil de la localidad de Bosa, sur de Bogotá, quedaron en libertad luego de que la Fiscalía Seccional Bogotá determinara que el procedimiento de captura presentó irregularidades y que no existían pruebas suficientes para judicializarlos. La víctima, de 33 años, falleció tras ser atacada con arma blanca durante una riña en la vía pública, un hecho que conmocionó a sus familiares y a la comunidad de taxistas de la capital.
Según el comandante de la Policía de la localidad de Bosa, Óscar Chauta, los uniformados llegaron al lugar de los hechos y encontraron a varias personas enfrascadas en una riña con el taxista. «Estas personas se veían inmersas en una riña con un taxista por la no realización de una carrera», declaró Chauta a Noticias RCN. El oficial añadió que «el ciudadano de 33 años es trasladado a un centro asistencial donde, por la gravedad de las heridas, fallece». La hipótesis inicial de la Policía indica que el altercado se originó porque Jonathan Llanos se negó a realizar una carrera a los implicados, aunque las causas exactas aún son materia de investigación.
Pese a que la Policía capturó a tres personas en flagrancia poco después del crimen, la Fiscalía no pudo sustentar una audiencia de judicialización. Las falencias en el procedimiento policial y la falta de elementos materiales probatorios llevaron a que los detenidos quedaran en libertad, mientras los familiares de la víctima reclaman avances concretos en la investigación y exigen que se recopilen pruebas sólidas para identificar y judicializar a los verdaderos responsables. Un video del momento del ataque, que circula en redes sociales, muestra a varias personas discutiendo junto a un taxi, pero no se precisa el origen de la riña ni quién propinó la herida mortal.
«Estas personas se veían inmersas en una riña con un taxista por la no realización de una carrera»
Óscar Chauta, comandante de Policía de Bosa
La Fiscalía mantiene abierta la investigación y analiza testimonios, el video del hecho y posibles errores en la preservación de pruebas o en la actuación policial. Además, según el comandante Chauta, una de las personas implicadas habría embestido con una motocicleta a un uniformado que llegó al lugar, lo que podría constituir un delito adicional. Las exequias de Jonathan Llanos ya se realizaron, mientras sus seres queridos y colegas esperan que el caso no quede impune y que la justicia logre esclarecer lo sucedido en esa madrugada fatídica en el sur de Bogotá.










